Borja, Borcha

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El linaje Borja (con sus variantes históricas, dialectales, familiares e italianizadas Borgia, de Borja, d'En Borja, Borcha, Borjas o latinizada de Burgo) constituye una de las más insignes, universales y preclaras estirpes de probada nobleza de sangre, servicios de caballería, soberanía papal, alta magistratura foral y señoríos ducales en la Corona de Aragón, cuyo solar matriz y cabo de armería radica toponímicamente en la histórica villa de Borja (en el actual ámbito provincial de Zaragoza y obispado de Tarazona), ganada a los moros en 1120 por el rey Alfonso I «el Batallador» y elevada a la categoría de ciudad por el rey Alfonso V «el Magnánimo» por Real Privilegio otorgado en el campo sobre Nápoles el 2 de octubre de 1438, desde donde sus caballeros pasaron con el rey don Jaime I el Conquistador al Reino de Valencia, asentándose de forma principalísima en la ciudad de Xàtiva y la comarca de la Costera, para irradiar posteriormente hacia el ducado de Gandía, el Principado de Cataluña, la isla de Mallorca y las cortes de Europa a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.

Filológicamente procede del topónimo aragonés Borja, derivado a su vez de la voz arábiga burŷ, «torre», «atalaya», «fuerte defensivo»), asentada sobre raíces ibéricas o prerromanas previas (Bursau), alusiva a la prominencia de su alcázar y cerro fortificado que domina el valle del río Huecha.

Asumido como apellido de naturaleza toponímica por los caballeros e hijosdalgo procedentes de dicha villa que tomaron parte en las empresas militares de la Corona de Aragón, consolidándose en los protocolos de cancillería desde el siglo XIII bajo las formas de Borja y d'En Borja (italianizada más tarde universalmente en Roma como Borgia).

Diversos tratadistas y genealogistas antiguos (entre ellos don José Pellicer) sostuvieron que el tronco originario de los Borja procedía de la sangre real aragonesa a través del conde don Pedro de Atarés, señor de Borja y lugarteniente del rey Alfonso I de Aragón en el siglo XII. Este noble era hijo de don García Sánchez (señor de Atarés y de Xavierre) y de doña Teresa Cajal, y nieto del infante don Sancho Ramírez (hijo natural del rey don Ramiro I de Aragón) y de doña Margarita de Poitiers.

Autores de siglos posteriores afirmaron que el primero en ostentar el apellido fue don Ximén Garcés de Borja, supuesto hijo del conde don Pedro.

Como puntualizó con rigor documental el insigne cronista mayor de Aragón Jerónimo Zurita, el conde don Pedro de Atarés falleció sin sucesión el 21 de febrero de 1151. Aunque estuvo casado con doña Garsenda de Bearne, los dos hijos que tuvieron murieron en vida de sus padres y recibieron sepultura en el Real Monasterio de Santa María de Veruela, panteón fundado por la misma familia.

La onomástica medieval invalida de raíz la existencia del pretendido Ximén Garcés de Borja: en el siglo XII el régimen patronímico era estricto, por lo que un hijo de Pedro jamás se habría apellidado Garcés, sino necesariamente Pérez.

Tal como demostró el insigne tratadista Francisco Fernández de Béthencourt, los enlaces fabulosos ideados para ligar directamente las líneas pontificias a la dinastía de los reyes de Aragón fueron construcciones cortesanas posteriores, forjadas para allanar el orgullo del duque de Ferrara al concertarse a inicios del siglo XVI el matrimonio de su primogénito y heredero con doña Lucrecia Borja, hija del papa Alejandro VI. En rigor documental, no se conocen con certidumbre documental los abuelos paternos del pontífice Calixto III más allá de la hidalguía de sus padres.

La verdad histórica y documentada sitúa el arranque del linaje valenciano en los nobles aragoneses que, por ser naturales de la citada villa de Borja, acudieron a la llamada de don Jaime I «el Conquistador» para la toma del Reino de Valencia, participando de forma decisiva en el prolongado sitio de Xàtiva.

En testimonio de Mosén Jaume Febrer y de la cancillería regia, constan como particionarios y heredados por sus servicios de guerra los caballeros Pedro, Francisco, Bernardo, Arnaldo, Felipe, Alonso, Miguel, Juan y señaladamente Esteban de Borja, comisionado formalmente el 7 de febrero de 1240 entre los caballeros encargados del repartimiento de las tierras y heredades de la comarca.

Gaspar Escolano rubrica en su Historia de Valencia:

«Es de considerar que sirvieron en esta conquista tantos Borjas, y de tal manera, que los hallamos particionarios en el despojo, en las viñas, huertas y jardines de sus contornos y en la vega».

Asimismo, en la gobernación meridional foral, Rodrigo de Borja concurrió a la conquista de Orihuela, siendo agraciado con tierras y heredamientos en dicha demarcación en 1272.

El cronista Martín de Viciana, quien dedicó su obra al quinto duque de Gandía y manejó de primera mano los fondos del archivo ducal y municipal, consigna categóricamente que:

«Su venida a la conquista de este reino fue del solar conoscido que tenían de la ciudad de Borja... y vinieron a la conquista de este reino ya caballeros en sangre y en valentía..., y el venturoso conquistador rey don Jaime tuvo mucha cuenta con ellos, como se prueba en un libro conservado y guardado en el archivo de la ciudad de Xàtiva».

Gobierno Foral y Jurados de Xàtiva por el Brazo Militar Mucho antes de que el linaje alcanzara el solio pontificio en Roma, los Borja figuraban consolidados en el estamento militar y noble de Xàtiva, ocupando de forma continuada el oficio de jurados por el brazo de la nobleza o estamento militar:

Gonzalo Gil de Borja: Jurado por el brazo noble en 1340.

Gil Beltrán de Borja: Jurado del estamento militar en 1345.

Rodrigo de Borja: Jurado por la nobleza en 1368.

Rodrigo Gil de Borja: Jurado por el estamento militar en 1374.

Rodrigo Gil de Borja (segundo del nombre): Jurado noble en los ejercicios de 1406 y 1407.

El Encumbramiento Pontificio y Señorial: Las Dos Ramas Papales:

La Rama Pontificia de Alfonso de Borja (Papa Calixto III): Nacido en la huerta de Xàtiva (Torreta de Canals) en 1378, Alfonso de Borja, eminente canonista, diplomático del rey Alfonso V el Magnánimo y obispo de Valencia, fue elevado al solio pontificio en 1455 con el nombre de Calixto III, encumbrando a su familia en los reinos hispánicos y en la Santa Sede.

Sobrino del anterior, Rodrigo de Borja fue elegido papa en 1492 bajo el nombre de Alejandro VI. De su descendencia secular nació la grandeza territorial y señorial de la casa, destacando la adquisición y consolidación del Ducado de Gandía, concedido a Pedro Luis de Borja y sucedido por su hermano Juan de Borja (II duque de Gandía).

A esta línea perteneció San Francisco de Borja y Aragón (1510-1572), IV duque de Gandía, virrey de Cataluña y tercer prepósito general de la Compañía de Jesús, figura cumbre de la espiritualidad de la Monarquía hispánica.

Ramas del linaje se asentaron en Barcelona, Tarragona y comarcas leridanas, integrándose en el estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona y desempeñando vocalías en la Real Audiencia y en la administración de la Generalitat de Catalunya.

En los censos y fogatges de Cataluña de 1497 y 1553, constan registrados hogares bajo la grafía Borja como propietarios alodiales de condición generosa e hijosdalgo.

En el archipiélago balear se documenta la presencia de miembros de la familia asentados en Palma, vinculados a la milicia insular y al gobierno foral.

Mantuvieron estrecha vinculación con villas de la Plana (Castellón de la Plana, Vila-real y Nules), donde ejercieron bailías y administraciones patrimoniales vinculadas a señoríos de la casa ducal.

Miembros de la estirpe tuvieron comparecencia, voz y voto inmemorial en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes del Reino de Aragón.

Caballeros de la casa justificaron nobleza de sangre y ejecutorias nobiliarias ante la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cataluña y la Real Audiencia de Aragón.

Vistieron los hábitos de las órdenes de caballería de la Monarquía (Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III).

Probaron su limpieza y legitimidad ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valencia, Zaragoza y Barcelona.


Armas

Escudo de armas

Las primitivas de este linaje, esto es, las que ya ostentaban los Borja conquistadores de Valencia en el siglo XIII, según refiere Mosén Jaime Febrer, eran: En campo de oro, un buey pasante de gules, terrasado de sinople. 

Escudo de armas

Calixto III añadió a esas armas una bordura de gules, con ocho haces de oro. 

Escudo de armas

Alejandro VI combinó las armas de Borja con las de Oms o Doms, de la familia de su abuela paterna, organizando su escudo, que es también el de los Duques de Gandía, en esta forma: Escudo partido: 1º, las armas anteriores de Borja, y 2º, fajado de oro y sable de seis piezas, que es de Doms.

Escudo de armas

Los de Valencia, según Juan José Vilar y Psayla, traen: En campo de oro, un toro pasante de gules. Bordura de sinople con ocho llamas de oro.

Estas mismas armas traen los de Portugal.



Escudo de armas

Los Borja, de Valencia, según Jorge de Montemayor, usan: Escudo partido: 1º, en campo de oro, tres fajas de sable, y 2º, en campo de oro, un buey de gules comiendo de una mata de sinople. Bordura de oro con ocho matas de sinople.

Escudo de armas

Otros, según Juan José Vilar y Psayla, usan: En campo de oro, un toro pasante de gules. Bordura de oro con ocho flores de lis de sinople.

Escudo de armas

Otros: En campo de oro, un toro pasante de sable. 

Escudo de armas

Otros Borja, en Aragón, según Juan del Corral y Pedro Vitales, traen: En campo de oro, dos vacas de gules, con esquilas de azur, puestas en palo.

Agustín de Loaysa señala que estas armas usan los descendientes de la Casa de Fox.



Escudo de armas

Diego de Soto dice que también hay Borja aragoneses que tienen estas armas: En campo de oro, un espino de sinople y dos vacas de gules, una a cada lado del espino, comiendo de sus hojas. Bordura de plata, con ocho manojos de espino de sinople.

Escudo de armas

Los Borja, originarios de Borja, establecidos en Riobamba (Ecuador), usan: En campo de oro, un buey pasante, de gules. Bordura de gules con ocho haces de espigas, de oro.