Boscá
El linaje Boscá (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Bosca, Boscana, de Boscá, d'Boscá, d'En Boscá, Boscans o latinizada de Bosco) constituye una esclarecida, noble e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, caballeros de mesnada, castellanos y señores de alodio franco, alcaides de fortalezas, regidores forales, jurados, Ciutadans Honrats, magistratura de curia y preeminencia solariega originaria del Principado de Cataluña, con primitivos casales matrices y solares de sillería de inmemorial arraigo en la ciudad y veguería de Barcelona (donde ya en 1273 un caballero de este linaje ejerció el relevante oficio concejil de jurado de Barcelona) y en comarcas de Girona (en los valles del Empordà y la Selva), pasando en las huestes de la Corona al Reino de Mallorca (donde fundaron ilustre casal señorial en la villa de Algaida, del partido judicial de Palma de Mallorca, subsistiendo en dicha isla hasta el siglo XVII con las hermanas Juana y Catalina, hijas de Pedro Boscá, ciudadano honrado y último varón de su línea en Palma), extendiéndose con probado lustre hacia el Reino de Aragón, y asentándose con gran fecundidad en el Reino de Valencia, con notable arraigo en la comarca de la Plana y la capital foral a lo largo de la época feudal y de la Edad Moderna.
Filológicamente procede de la evolución lingüística romance medieval catalana del sustantivo colectivo y adjetivo fitonímico boscà (derivado de bosc o bosch [«bosque, espesura, selva»], del bajo latín *boscus y este del germánico común *busk), al que se sumó el sufijo latino -anus (-à en catalán oxítono), con el significado originario de «habitante o señor del bosque, paraje boscoso, o heredad agreste alodial».
En la diplomática notarial de la Corona de Aragón, la alternancia entre la grafía patrimonial canónica con acento gráfico Boscá y la llana o desacentuada Bosca respondió a la representación de la vocal final oxítona típica del catalán oriental.
Todas las variantes integran una única e indivisible cepa solariega de probada hidalguía, utilizándose de forma intercambiable para los mismos individuos y ramas en procesos de nobleza, censos de insaculación foral y protocolos de escribanía de los siglos XIII al XIX.
Adoptado tempranamente como apellido de cuna por señores de masías fortificadas, casales y alodios francos situados en o junto a masas boscosas en la Cataluña condal.
Consolidó una estirpe de probada nobleza de sangre, cuyos miembros destacaron en las levas del somatén comarcal, en la magistratura concejil y en la hidalguía militar de la Corona.
En los cartularios medievales, actas capitulares, libros de insaculación foral y procesos de nobleza alternó la forma canónica Boscá con las variantes Bosca, Boscana, las fórmulas señoriales de pertenencia (de Boscá, d'Boscá o d'En Boscá), y la forma de curia latinizada de Bosco, reconociéndose unánimemente en todos los tribunales de nobleza la indivisible unidad del tronco solariego.
Quedó consignado en los censos de las veguerías catalanas, en las actas de las Cortes del Principado, en los registros del Gran i General Consell de Mallorca y en la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre.
Las referencias documentales sitúan una de las ramas troncales y matrices de la familia en la ciudad de Barcelona, donde sus miembros alzaron casal de fábrica de piedra de sillería e integraron las magistraturas forales de la capital condal.
En el año 1273, durante el reinado de Jaime I el Conquistador, consta solemnemente documentado un esclarecido caballero de este linaje desempeñando el cargo de jurado de Barcelona, dignidad preeminente reservada a prohombres de nobleza cívica e hijosdalgo notorios.
Ramas de este solar se consolidaron en la capital condal a lo largo de la Edad Moderna, integrándose formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).
Desempeñaron de forma continuada oficios concejiles de consellers en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los censos de 1497 y 1553), constan formalmente registrados hogares bajo las grafías Boscá, Bosca y d'Boscá en las veguerías de Barcelona, Girona, Besalú y Lleida, figurando sus titulares como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo de sangre.
Caballeros de este apellido pasaron al Reino de Mallorca durante las centurias bajomedievales, fundando un ilustre casal solariego en la villa de Algaida (perteneciente al partido judicial de Palma de Mallorca), donde alzaron posesión de piedra de sillería y gozaron de franquicias alodiales.
De la casa de Algaida procedió la esclarecida rama afincada en la ciudad de Palma de Mallorca, cuyos miembros alcanzaron la dignidad de ciudadanos honrados de la capital balear.
La varonía de esta ilustre casa insular concluyó formalmente en el siglo XVII al fallecer sin sucesión masculina don Pedro Boscá, noble ciudadano y último varón de su apellido en Palma de Mallorca, sucediéndole sus hijas y legítimas herederas Juana Boscá y Catalina Boscá, quienes transmitieron sus derechos y vínculos patrimoniales a otras nobles casas del patriciado mallorquín.
Miembros de este linaje pasaron al Reino de Aragón, donde fundaron casales de infanzonía de sangre y casal conocido en demarcaciones de la cuenca del Ebro y comarcas limítrofes, gozando de exención de pechas pecheras y firmas posesorias ante la Real Audiencia de Zaragoza.
Concluidas las campañas militares de don Jaime I el Conquistador y a lo largo de las centurias bajomedievales y modernas, caballeros de este apellido pasaron al Reino de Valencia, asentándose en centros urbanos de gran vitalidad foral.
La estirpe mantuvo una presencia continuada en el cap i casal de la ciudad de Valencia y de forma muy destacada en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules, Vila-real y Almassora) y el Camp de Morvedre, así como en tierras de Alzira, Gandía y Xàtiva.
Ocuparon de forma continuada oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de las ramas de este apellido justificaron reiteradamente su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder al desempeño de cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.
Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el estamento noble del Reino de Mallorca y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Justificaron su hidalguía e infanzonía notoria ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Zaragoza y la Chancillería.
Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Mallorca, Valencia y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III).
Armas
Los Boscá de Barcelona tienen escudo cuartelado en sotuer: 1º, y 4º, de gules, con un lebrel corriendo de plata, y 2º y 3º. De oro, un árbol de sinople.
Otros Boscá, de Barcelona usan: En campo de oro, tres árboles, de sinople, puestos en faja y arrancados, y un perro blanco, pasando al pie de sus troncos.
Otros Boscá de Barcelona ostentan: En campo de oro, tres árboles arrancados, de sinople, sobre el todo un perro blanco pasante. Bordura de plata, con ocho armiños de sable.
Otros también de Barcelona, organizan esas armas en esta forma: Escudo partido en mantel: las dos primeras particiones de oro, con un árbol de sinople en cada una, y el mantel, de gules, con dos lebreles de plata, uno sobre otro.
Los Boscá de Mallorca traen: En campo de oro, un árbol de sinople y un perro blanco atado a su tronco con cadena de sable. Bordura de plata, con ocho armiños de sable.


