Botella
El linaje Botella (con sus variantes históricas, dialectales y notariales de Botella, d'Botella, d'En Botella, Botelles, Boteller o latinizada de Botella) constituye una esclarecida, noble e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, infanzones de fuero, caballeros de mesnada, alcaides de fortalezas, regidores forales, jurados, Ciutadans Honrats, magistratura de curia y señorío territorial originaria del Reino de Aragón, donde sus casales matrices gozaron de inmemorial nobleza e infanzonía, acreditada formalmente en las Cortes del Reino —asistiendo de forma señalada Antonio Botella como hijo de algo y caballero al estamento nobiliario en las solemnes Cortes de Zaragoza de 1585—, desde donde sus caballeros pasaron al Principado de Cataluña (con solares en Lleida y Barcelona) y al Reino de Valencia (asentándose en Alcoi, Ontinyent, Bocairent, Xàtiva, la Plana de Castellón y la capital foral), y proyectando su presencia hacia el conjunto de la Corona de Aragón a lo largo de la época feudal y de la Edad Moderna.
Filológicamente procede de la evolución lingüística romance medieval de la voz botella (derivada del bajo latín butticula, diminutivo de buttis [«bota, tonel, recipiente vinario o vasija de boca angosta»], afín al occitano y catalán medieval botella o botell).
Adoptado tempranamente como sobrenombre de cuna o apelativo distintivo vinculado a maestres de la despensa real, bodegueros mayores de la casa del rey de Aragón o custodios del bastimento y aguada en las huestes expedicionarias.
Consolidó una estirpe de probada nobleza de sangre e infanzonía de solar conocido, cuyos miembros destacaron tanto en las asambleas parlamentarias del reino como en el mando de milicias forales y el gobierno concejil.
En los cartularios notariales aragoneses, catalanes y valencianos, actas de las Cortes, libros de firmas de infanzonía y protocolos de escribanía alternó la forma canónica Botella con las fórmulas de pertenencia señorial (de Botella, d'Botella o d'En Botella), la variante pluralizada Botelles, la forma de oficio gremial y honorífico Boteller, y la forma de curia latinizada de Botella, reconociéndose unánimemente en todos los tribunales forales la indivisible unidad del tronco solariego.
Quedó consignado en los procesos de infanzonía de la Real Audiencia de Zaragoza, en las actas de las Cortes aragonesas y catalanas, en los libros de repartimiento del Reino de Valencia y en la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre.
Las referencias documentales y nobiliarias sitúan el solar primordial del linaje en el Reino de Aragón, con casales de fábrica de piedra de sillería con torreón y aspilleras en las merindades de Zaragoza, Huesca y las riberas del Jalón.
En estas demarcaciones, los caballeros Botella gozaron de probada infanzonía de sangre y casal conocido, disfrutando de firmas posesorias de nobleza y absoluta exención de pechas pecheras confirmadas por la Real Audiencia de Zaragoza.
En el año 1585, durante la celebración de las solemnes Cortes del Reino de Aragón presididas en la ciudad de Zaragoza por el rey don Felipe II (primero de Aragón), consta formalmente convocado y habilitado Antonio Botella.
Don Antonio Botella concurrió y prestó juramento con voz y voto en el brazo de caballeros e infanzones (hijosdalgo), ratificando la pureza de su cuna, su hidalguía notoria de sangre y los fueros inmemoriales de su linaje.
Desde sus solares aragoneses, ramas de la familia pasaron al Principado de Cataluña, estableciéndose tempranamente en la veguería de Lleida (en demarcaciones del Pallars y el llano de Urgell) y en la ciudad de Barcelona.
En estas comarcas, los caballeros Botella alzaron casas señoriales de recia sillería con portaladas de medio punto y sepultura privativa de armas en templos parroquiales, prestando servicio a caballo en las levas de la Generalitat.
Ramas secundarias de este solar se avecindaron en la capital condal a lo largo de la Edad Moderna, integrándose formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).
Desempeñaron de forma continuada oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial del Principado y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los censos de 1497 y 1553), constan formalmente registrados hogares bajo las grafías Botella y d'Botella en las veguerías de Lleida (destacando en 1553 Joan Botella en Alins de Pallars y Perot Botella, militar, vecino de Lleida) y Barcelona, figurando sus titulares como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo de sangre.
Concluidas las campañas militares de don Jaime I el Conquistador y a lo largo de las centurias bajomedievales y modernas, caballeros de este apellido pasaron al Reino de Valencia, asentándose en centros urbanos del interior y de la franja costera.
Se documentan casas solariegas de esta estirpe en Alcoi (1296), Ontinyent (1343), Bocairent, l'Olleria, Xàtiva (1421) y Llíria (1427).
Paralelamente, la estirpe mantuvo una presencia continuada en el cap i casal de la ciudad de Valencia y de forma muy destacada en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules, Vila-real y Almassora) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon de forma continuada oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de las ramas de este apellido justificaron reiteradamente su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder al desempeño de cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.
Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón (concurriendo señaladamente a las de 1585), en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.
Justificaron su hidalguía e infanzonía notoria ante la Real Audiencia de Zaragoza, la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia y la Chancillería.
Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Zaragoza, Barcelona y Valencia para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, Alcántara, San Juan de Jerusalén y Carlos III).
Armas
Según Petro Vitales y Félix Doménech y Roura traen: En campo de gules, una flor de lis grande, de oro.
Los de Lleida, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, un buey, de gules. Bordura componada de ocho piezas de lo mismo.
Los radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, una botella, de sinople.


