Bou
El apellido Bou es un apellido de origen noble y de carácter toponímico y simbólico, con una presencia histórica profundísima en las regiones de habla catalana de la península ibérica (Cataluña, la Comunidad Valenciana e Islas Baleares) y en el sur de Francia.
En catalán, la palabra bou significa "buey".
Al igual que otros apellidos de la época medieval, se originó como un sobrenombre o apodo para designar a un hombre robusto, fuerte, incansable en el trabajo o pacífico, cualidades que se asociaban tradicionalmente a este animal. Con el tiempo, el apodo se convirtió en el apellido heredado por los descendientes.
También proviene de personas que vivían o poseían tierras en localidades o masías llamadas "El Bou", muy comunes en la geografía catalana.
Los registros genealógicos más antiguos sitúan las casas solariegas primitivas en Cataluña (en zonas como Girona y Barcelona) y en el Rosellón (sur de Francia).
El apellido cobró una enorme relevancia histórica durante el siglo XIII. Caballeros del linaje Bou acompañaron al rey Jaime I el Conquistador en la conquista del Reino de Valencia y de las Islas Baleares. Como recompensa por su valor en el combate, el rey les otorgó tierras y señoríos.
Mosén Jaime Febrer recuerda en sus célebres Trovas a Esteban de Bou, noble caballero originario de la comarca y plana de Urgell, quien, al frente de una nutrida compañía de armas sostenida enteramente a su propia costa, auxilió con señalado esfuerzo al rey don Jaime I de Aragón en la conquista del Reino de Valencia. El monarca recompensó con largueza sus eminentes servicios militares, pues el propio Febrer hace constar que le favoreció dejándole ricamente heredado en la recién ganada ciudad.
Cita asimismo el ilustre tratadista a su hijo, el esforzado Berenguer Bou, quien sirvió con idéntico denuedo en la pacificación y guerra de Murcia comandando tropas también pagadas y pertrechadas a sus expensas; no obstante, el soberano no gratificó en aquella ocasión sus hazañas conforme a la magnitud de su valor y probados méritos, según deja sentado con pesar el mencionado cronista foral.
Gaspar Escolano, en sus célebres Décadas de la Historia de Valencia, confirma que los esclarecidos caballeros del linaje Bou figuran entre los esforzados guerreros que concurrieron a la conquista del Reino de Valencia, tal como se halla registrado en las memorias y libro de repartimiento del rey don Jaime I el Conquistador. Añade el insigne cronista que uno de los principales próceres escogidos por el monarca para la solemne redacción e institución de los nuevos fueros con que había de regirse y poblarse dicho reino foral fue Guillén Bou. Asimismo, cita Escolano al valeroso Berenguer Bou, quien se distinguió en las campañas y pacificación de la guerra de Murcia. Finalmente, hace constar que en su época florecían como cabezas de la estirpe Juan Luis Bou, señor del predio y lugar de Favara en el término de Cullera, y don Gregorio Bou, señor de la baronía y castillo de Millares (Millás).
Onofre Esquerdo corrobora puntualmente las mismas noticias genealógicas, añadiendo en sus nobiliarios la ilustre memoria de Pedro Bou, generoso caballero y prócer foral que fundó y dotó a sus expensas en la ciudad de Valencia un hospital y albergue pío destinado al socorro de los pescadores pobres, institución benéfica erigida formalmente el 18 de julio de 1399.
Entre los pobladores del Reino de Valencia aparecen familias de este apellido en Castellón de la Plana en 1398; en Cabanes (Castellón) en 1379; en Valencia entre 13541373; en Cullera (Valencia) en 1403; en Gandia (Valencia) en 1259-1291; en Xàtiva (Valencia) en 1248-1249 y en Orihuela (Alicante) en 1300-1314.
Con los siglos, varias ramas del apellido alcanzaron la nobleza de sangre. Miembros de la familia Bou fueron reconocidos como Caballeros, Ciudadanos Honrados de Barcelona y Valencia, e incluso obtuvieron títulos como la Baronía de San Petrillo.
Sigue siendo un apellido muy vivo y con un arraigo geográfico muy marcado. La inmensa mayoría de las personas con el apellido Bou se concentran en la Comunidad Valenciana (especialmente en las provincias de Valencia y Castellón), seguida de Cataluña y las Islas Baleares.
Debido a la emigración decimonónica y colonial, el apellido se extendió hacia América Latina (con presencia en países como Cuba, Argentina, Puerto Rico y México) y mantiene una presencia histórica en el sur de Francia.
Armas

Esteve Bou, que desde el Campo de Urgel fue a la conquista de Valencia, citado por mosén Jaime Febrer en sus Trovas, trae: En campo de gules, un buey pasante de oro.

Los de Ullastret, traen: En campo de plata, un toro de gules sentado sobre llamas al natural.

Los de Urgell, traen: En campo de plata, un toro pasante de gules.

Los de Castelló d'Empuries, traen: Un buey pasante, (se ignoran los esmaltes).
Piedra armera en la Catedral de Castelló.

Otros traen: En campo de plata, un toro pasante al natural sobre una terrasa de sinople.
Registres Nobiliaris. A.C.A.

Otros de Valencia, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de plata, un toro pasante de gules; 2º y 3º. de oro, un águila de sable; bordura general dentellada de sable.

Otros, en Aragón, Valencia y Cuenca, ostentan: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de plata, un buey pasante de gules, y 2º y 3º, en campo de oro, un águila de sable. Bordura dentellada, de sable.

Otros de Valencia, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de plata, seis flores de lis de gules, puesta en dos palos, y 2º y 3º, en campo de oro, un águila de sable y bordura dentellada de sable.

Otros: En campo de plata, un buey pasante al natural sobre una terrasa de sinople.

Otros traen: En campo de sinople, un toro pasante de oro surmontado de un cometa del mismo metal en banda; bordura de oro con el lema RIBUS QUI ES ALABO en letras de sable.

Otros: En campo de gules, un toro, de plata, pasante.
Otros de Barcelona, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, una flor de lis, de gules. Bordura de plata con tres armiños, de sable.
Otros: En campo de oro, una encina, de sinople, frutada de oro y con un oso, alzado a su copa.
Los de Mallorca, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, cinco fajas ondeadas, de azur.

Los del Rosellón, traen: En campo de azur, un toro pasante de oro.
Los de Perpiñán traen: En campo de azur, un brazo desnudo de plata moviente del flanco siniestro y con el puño cerrado, acompañado al pie de un toro de gules.
Arxiu Ferrer i Pié. Barcelona


