Brizuela

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El linaje Brizuela (con sus variantes documentales y notariales de Brizuela, Brizuela de la Plana, Briçuela o Brizola) constituye una de las más ilustres y esclarecidas estirpes de infanzonía inmemorial, hidalguía de sangre y nobleza de armas originaria de la Corona de Castilla —en las montañas de Burgos y las Merindades de Castilla la Vieja—, desde donde caballeros de este apellido pasaron a otros reinos de la península ibérica, consolidando una distinguida y preeminente rama en el Reino de Valencia (con asiento en la capital foral, en la comarca de la Plana de Castellón y en el marquesado de San Felices) a lo largo de la época medieval y durante la época de la Monarquía.

Procede directamente del topónimo mayor de la aldea y lugar de Brizuela, perteneciente a la merindad de Valdivielso (histórico partido judicial de Villarcayo, en el norte de la provincia de Burgos).

Concluyó como apellido hereditario de solar y condición noble de hijosdalgo (de Brizuela) entre los siglos XI y XIII, a medida que los caballeros procedentes de dicho término extendieron sus servicios en la reconquista castellana y en las empresas navales y forales de la Corona de Aragón.

En las Merindades de Burgos, los Brizuela mantuvieron su casa solar de cabo de armería y torre de mayorazgo en el propio lugar de Brizuela, emparentando con las casas de Velasco, Porres, Vivanco y Salazar.

De este solar procedió una encumbrada línea señorial que ostentó el Marquesado de San Felices de la Brizuela (concedido por el rey Felipe IV en 1637 a don Rodrigo de Brizuela y Velasco), así como las dignidades de mariscales de campo, regidores perpetuos y miembros del Consejo de Su Majestad.

Ramas secundarias establecieron casales en las provincias de Palencia, Valladolid, Soria, Madrid y el Reino de Navarra, figurando en padrones de hijosdalgo y ostentando patronatos de capillas y fundaciones conventuales.

La estirpe se avecindó en el Reino de Valencia mediante caballeros y oficiales que pasaron al servicio de la Corona en el gobierno foral y las magistraturas militares.

Fijaron casal solariego en la ciudad de Valencia (en parroquias intramuros como San Andrés y San Martín) y adquirieron haciendas alodiales de huerta en la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Vila-real y Nules), emparentando matrimonialmente con destacadas familias de la nobleza media foral y del patriciado cívico valenciano.

En la capital del reino desempeñaron cargos de jurados (jurats), justicias, escribanos de cámara del Real Patrimonio y veguers, con notable vinculación a la administración hacendística y al comercio exterior marítimo.

Miembros de la rama valenciana obtuvieron canongías canonicales en la Catedral Metropolitana de Valencia y ejercieron oficios de familiares y alguaciles del Real Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en el distrito foral de Valencia.

Concurrieron y tuvieron llamamiento en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.

En Castilla, los miembros del linaje probaron su hidalguía de sangre y nobleza notoria ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada, obteniendo ejecutorias en contradictorio juicio.

Vistieron hábitos de las órdenes militares de caballería de Santiago, Calatrava, Alcántara y la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III.

Caballeros de la estirpe sirvieron en los tercios de Flandes, en los ejércitos de Nápoles y Milán y en las escuadras reales destinadas a la defensa del litoral mediterráneo frente a las armadas berberiscas.


Armas

Escudo de armas

Según A. y A. García Carraffa, los de Valencia traen: Escudo partido: 1º, de sinople, con tres palos nudosos de oro, y 2º, de sinope, con un dragón o sierpe de oro, con la cola enroscada. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Así se ven en la capilla de San Jerónimo, del claustro de dominicos de Valencia.