Brufaganyes, Bufaganyes
El linaje Brufaganyes (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Bufaganyes, de Brufaganyes, de Bufaganyes, d'En Brufaganyes, Brufagaynes, Brufagañes o latinizada de Brufaganiis) constituye una noble, singular y antigua estirpe de probada hidalguía de sangre, servicios de caballería y secular arraigo solariego en el Principado de Cataluña y la Corona de Aragón, con raíces originarias vinculadas a la toponimia señorial y santuarios de las comarcas centrales y prelitorales de l'Anoia, la Segarra, el Bages, Tarragona y el Penedès, habiendo proyectado ramas de hidalguía, patriciado urbano y servicios concejiles hacia Barcelona, el Reino de Valencia y el Reino de Mallorca a lo largo de la Baja Edad Media y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede del topónimo comarcal de Brufaganyes (o Bufaganyes), vinculado históricamente al término de Pontils, en las cabeceras del río Gaià y las sierras limítrofes entre la comarca de l'Anoia, la Conca de Barberà y la Segarra, célebre por el santuario de Sant Magí de Brufaganyes.
Los lingüistas señalan su origen en un compuesto descriptivo catalán medieval formado por el verbo bufar / brufar (onomatopeya de origen expresivo o germánico *buff-, «soplar el viento con fuerza», «ventolera») y el sustantivo oronímico canyes o ganyes (del latín *canna o prerromano *ganta, «barrancada», «desfiladero», «garganta estrecha»), describiendo un paso montañoso o collado encajonado donde los vientos soplan con singular violencia («lugar donde bufa el viento en las gargantas»).
La alternancia entre Brufaganyes y Bufaganyes responde a la fluctuación fonética de la vibrante secundaria (r epentética), habitual en la toponimia y los protocolos notariales de la Cataluña central.
Quedó asentado como apellido hereditario de solar y condición franca (de Brufaganyes / d'En Bufaganyes) entre los siglos XII y XIV en los capbreus y registros de feudos de las veguerías de Cervera, Vilafranca del Penedès y Montblanc.
En las tierras de frontera y castellanías del Gaià y el Anoia, los caballeros de este apellido mantuvieron casas solariegas francas y alodios en términos de Pontils, Santa Perpètua de Gaià, Cervera, Igualada y Montblanc.
Figuraron inscritos en antiguos censos y libros de apeo como personas de condición generosa, donceles y benefactores de fundaciones piadosas en cenobios y ermitas de la comarca, señaladamente vinculados a la devoción y custodia del santuario de Sant Magí.
Ramas del tronco solariego se avecindaron en la capital del Principado a partir de los siglos XV y XVI, ingresando en el estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
Desempeñaron oficios de letrados en la Real Audiencia de Cataluña, magistraturas en el Consell de Cent y procuradurías patrimoniales de la Generalitat, concertando enlaces matrimoniales con la hidalguía territorial catalana.
En los censos y fogatges generales de Cataluña de 1497 y 1553, constan registrados hogares bajo las grafías Brufaganyes y Bufaganyes en las veguerías de Cervera, Vilafranca, Tarragona y Barcelona como propietarios alodiales y personas de condición generosa.
Miembros de este linaje pasaron al Reino de Valencia, estableciendo casal solariego en la capital foral y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
En el archipiélago balear se documenta la presencia de miembros de esta casa establecidos en la ciudad de Palma, sirviendo en las compañías de caballería de la costa para la defensa insular frente al corso berberisco.
Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.
Caballeros de los casales de Cervera, Tarragona y Valencia justificaron su nobleza de sangre y sentencias amparatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Cataluña y las salas de justicia del Reino de Valencia.
Probaron su legitimidad de cuna y nobleza de linaje ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona y Valencia para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía y alcanzaron canonjías y dignidades eclesiásticas en cabildos canonicales de la Corona de Aragón.
Armas
Según Ferran de Sagarra, los Brufaganyes traen: De oro, una gavilla de sinople atada de gules.
Según Ferran de Sagarra, los Bufaganyes ostentan: De oro, unas cañas de sinople atadas de gules.


