Bruniquer
El linaje Bruniquer (con sus variantes documentales, históricas y notariales Brunicquer, de Bruniquer, d'En Bruniquer, Bernicquer, Borniquer, Brunicher o latinizada de Bruniquerio) constituye una noble, preclara y célebre estirpe de probada hidalguía de sangre, alta magistratura jurídica y solariego arraigo en el Principado de Cataluña y la Corona de Aragón, con solar matriz radicado en el patriciado y la nobleza togada de la ciudad de Barcelona, manteniendo a su vez antiguas casas solariegas y propiedades alodiales en las veguerías de Girona, Vic y Osona, y proyectando ramas forales hacia el Reino de Valencia y el Reino de Mallorca a lo largo de la Baja Edad Media y durante los siglos XVI y XVII.
Filológicamente procede de un compuesto antroponímico germánico-fráncico derivado de *Brūnikēr o *Brun-hari, formado por el étimo *brūn («oscuro», «moreno», «bruñido», «armadura pavonada») y el sufijo nobiliario germánico *wari / *ger («guerrero provisto de lanza» o «custodio/defensor»).
Adaptado en la diplomática bajolatina y romance catalana como Bruniquer o Brunicquer, representó originariamente el nombre de varón de prosapia caballeresca de origen ultrapirenaico o carolingio, fosilizado con el tiempo como apellido patronímico y hereditario (de Bruniquer / d'En Bruniquer) entre los siglos XIII y XIV.
El apellido quedó indisolublemente ligado a los anales del Principado merced a la figura de Esteve Gilabert Bruniquer (1561–1641), insigne jurista, notario mayor del Consell de Cent y célebre compilador de las Rúbriques de Bruniquer (Cerimonial dels Magnífics Consellers i regiment de la ciutat de Barcelona).
En la capital condal, los Bruniquer alcanzaron la cumbre institucional del estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona, perteneciendo a la nobleza urbana y togada con voz y voto permanente en el gobierno municipal.
Desempeñaron las más altas funciones: consellers en cap, consellers segons, notarios mayores y escribanos de cámara del Consell de Cent, abogados de la Generalitat de Catalunya y oidores de la Real Audiencia.
Mantuvieron enterramientos privativos, capillas y beneficios patronales en la Catedral de Barcelona y en las basílicas de Santa Maria del Mar y Santa Maria del Pi.
Con anterioridad a su consolidación como linaje de corte y magistratura barcelonesa, se documentan miembros del linaje poseyendo heredades francas, censales y alodios en las veguerías de Girona y Vic.
En los censos y fogatges generales de Cataluña de 1497 y 1553, constan registrados hogares bajo la grafía Bruniquer y Brunicquer en la ciudad de Barcelona y en las veguerías septentrionales como propietarios alodiales y personas de condición generosa.
Caballeros y letrados de este linaje pasaron al Reino de Valencia vinculados a la administración de justicia real y al Real Patrimonio.
Establecieron casal solariego en la capital foral y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), escribanos de cámara y magistrados, concertando alianzas matrimoniales con la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
En el archipiélago balear se documenta la presencia de miembros de esta casa establecidos en la ciudad de Palma, sirviendo en las compañías de caballería de la costa para la defensa insular frente al corso berberisco e interviniendo en representaciones jurídicas ante la Real Audiencia de Mallorca.
Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, comparecencia, voz y voto en el brazo militar y real en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.
Caballeros y doctores de los casales de Barcelona y Valencia justificaron su nobleza de sangre y obtuvieron sentencias amparatorias de hidalguía y ejecutorias de nobleza ante la Real Audiencia de Cataluña y las salas de justicia del Reino de Valencia.
Probaron legitimidad de cuna y limpieza de sangre ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona y Valencia para el ejercicio de empleos de familiares y consultores jurídicos.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía y alcanzaron canonjías y dignidades eclesiásticas en cabildos catedralicios de la Corona de Aragón.
Armas
Según Ferran de Sagarra: De oro un brezo de sinople.


