Buesa, Buessa
El apellido Buesa (o Buessa) es un apellido de origen español que pertenece a la categoría de los apellidos toponímicos (que provienen del nombre de un lugar). Es un linaje noble, con raíces medievales muy profundas y específicas en el norte de España.
El apellido procede directamente del pintoresco pueblo de Buesa, una pequeña localidad situada en el Valle de Broto, en la comarca del Sobrarbe (provincia de Huesca, Aragón).
Aunque su origen lingüístico exacto está ligado al vasco-aragonés antiguo o al lacio pirenaico, suele asociarse con términos que definen la vegetación de la zona, pastizales de montaña o terrenos boscosos característicos del pirineo oscense. Las familias que emigraron de esta localidad pirenaica adoptaron el nombre del pueblo para diferenciarse.
El linaje de los Buesa es de una hidalguía impecable en tierras aragonesas. Desde el siglo XIV (está documentado ya en el año 1306 con Mateo Buesa), los miembros de esta familia fueron reconocidos como infanzones (nobles de sangre de la categoría más antigua de Aragón).
El apellido se expandió desde el Valle de Broto hacia otras localidades de Huesca como Jaca, Biescas, Torla, Yeba y los Monegros. Durante siglos, los Buesa ganaron diversos procesos de infanzonía ante la Real Audiencia de Aragón para defender y ratificar sus privilegios nobiliarios.
Con el paso de los siglos, algunas ramas del apellido pasaron a las provincias vascas (especialmente a Álava), donde el apellido se consolidó y se integró plenamente en la historia local.
Es un apellido relativamente poco común y muy localizado. La mayor densidad de personas con el apellido Buesa se encuentra en Aragón (Zaragoza y Huesca) y en el País Vasco (especialmente en Álava), además de Barcelona y Madrid debido a las migraciones del siglo XX.
Aunque no fue una emigración masiva, existen ramas del apellido Buesa establecidas en países como Cuba, Argentina, México y los Estados Unidos.
Armas

En campo de gules, un águila de oro, cortado de azur con un carnero, de plata, saltante.

Otros, según Gregorio García Ciprés, usan: En campo de gules, una flor de lis de plata.


