Caldera
El apellido Caldera es un apellido de origen español que pertenece principalmente a las categorías toponímica (proviene del nombre de un lugar) y topográfica (derivada de un accidente geográfico). Cuenta con una historia antigua e ilustre vinculada al norte de la península ibérica.
Proviene directamente de la palabra castellana "caldera" (del latín caldaria). En la Edad Media, además del utensilio de cocina, este término se utilizaba de forma topográfica para describir una gran hondonada en el terreno, un valle profundo rodeado de montañas o un paraje donde el agua formaba pozas profundas y calientes. Las familias que vivían en estos parajes adoptaron el nombre.
En algunos casos puntuales, pudo originarse como un apellido gremial para identificar a los artesanos metalúrgicos especializados en fabricar calderas de cobre, bronce o hierro (caldereros).
Los genealogistas más prestigiosos sitúan las casas solariegas más antiguas y nobles de este apellido en las montañas de Cantabria y en la provincia de Palencia (Castilla y León).
Desde el norte peninsular, los caballeros del linaje Caldera se extendieron hacia el sur durante la Reconquista. Fundaron ramas de gran hidalguía en Extremadura (especialmente en Cáceres) y Andalucía. Los miembros de este apellido probaron repetidamente su nobleza y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada para certificar sus privilegios aristocráticos.
Es un apellido de frecuencia moderada. Los censos modernos muestran que las provincias con mayor concentración e historia del apellido son Cáceres, Badajoz, Salamanca, Cádiz y Madrid (esta última por migración interna).
El apellido Caldera cruzó el Atlántico muy temprano durante la época colonial. Hoy en día goza de una enorme difusión y prestigio en el continente americano, siendo sumamente frecuente en países como México, Venezuela, Nicaragua, Colombia y Chile.
Armas

Los Caldera de Galicia y los radicados en Madrid, traen: En campo de oro, una caldera, de sable.

Los de la casa de la villa de Hita, ostentan: En campo de oro, dos calderas, de sable, puestas en palo; bordura jaquelada de azur y plata en dos órdenes.

Otros, usan: En campo de sinople, dos calderas, de oro, puestas en palo; bordura de plata, con ocho calderas, de sable.

Los Caldera de la rama de Carmona y Santiago de Chile, traen: En campo de plata, dos calderas, de sable, fajadas de oro, y puestas en palo; bordura de azur, con ocho aspas, de oro.

Los de Portugal, traen: En campo de azur, una banda, de plata, cargada de tres calderas, de sable y acompañada de dos flores de lis, de oro, una en lo alto y otra en lo bajo.


