Callejas
El apellido Callejas (en plural) es la variante heráldica y familiar del extendido apellido norteño Calleja. Comparte con él su origen toponímico y descriptivo, pero presenta una trayectoria histórica, una evolución gráfica y una distribución demográfica con matices muy propios, especialmente en lo que respecta a su inmensa difusión en América Latina.
El paso de Calleja a Callejas se consolidó en la Baja Edad Media (siglos XIV y XV) por razones puramente gramaticales y familiares. Se utilizaba el plural para designar a "los miembros de la familia que vivían junto a la calleja" o para identificar a un linaje que poseía tierras o casas solariegas delimitadas por varios senderos o callejones estrechos. Con el tiempo, la "S" final quedó fijada de forma permanente en los registros parroquiales de ciertas ramas familiares.
Aunque comparte las raíces cántabro-castellanas de la casa matriz (con focos primitivos en Santillana del Mar y los valles orientales de Cantabria), la grafía Callejas cobró una personalidad jurídica y nobiliaria propia a medida que el linaje descendió hacia el sur durante la Reconquista.
Mientras que la forma en singular se mantuvo muy concentrada en Castilla la Vieja (Burgos, Palencia, Valladolid), la grafía Callejas floreció con una fuerza espectacular en Castilla la Nueva (especialmente en Toledo y Ciudad Real) y en el Reino de Jaén (Andalucía).
Armas
En campo de azur, un toro, de oro, surmontado de una estrella de oro.


