Callero
El apellido Callero es un apellido de origen toponímico y descriptivo de gran antigüedad en España. Cuenta con una trayectoria histórica muy singular, con sus dos focos de origen e irradiación más potentes situados en extremos opuestos de la geografía española: la comunidad de Cantabria (en el norte peninsular) y las Islas Canarias.
Las crónicas heráldicas sitúan las casas solares más antiguas del linaje en la zona oriental de Cantabria y en los valles orientales de Asturias. Allí, los Callero formaron parte de la hidalguía rural de la Montaña, compareciendo en diversas ocasiones ante la Real Chancillería de Valladolid para probar su nobleza de sangre y limpieza de sangre.
Paralelamente, el apellido cobró una personalidad arrolladora y un arraigo masivo en las Islas Canarias, concretamente en la isla de Lanzarote (municipios como Teguise y Haría) y Fuerteventura a partir de los siglos XVI y XVII.
Llegó a las islas de la mano de conquistadores y repobladores andaluces y extremeños que portaban el apellido.
En el archipiélago se convirtió en un linaje de honda tradición agrícola y marinera, expandiéndose posteriormente a la isla de Gran Canaria.
Armas
Escudo cuartelado en aspa: 1º y 4º, de azur, una estrella de oro, y 2º y 3º, de plata.
Otros: En campo de plata, un árbol, de sinople, frutado de oro y con dos lobos, de sable, pasantes a su tronco y encontrados.


