Carbonero

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El apellido Carbonero es un linaje noble de origen ocupacional y toponímico que goza de una gran antigüedad y solera en el ámbito hispánico. Al igual que otros apellidos nacidos de oficios medievales, es de naturaleza polifilética (posee múltiples troncos independientes que surgieron de manera simultánea en diferentes regiones de la península ibérica).

El apellido procede directamente del sustantivo castellano carbonero, que deriva del latín carbonarius. Su significado literal describe al artesano que fabrica, vende o transporta carbón vegetal.

En la Alta Edad Media, los apellidos ocupacionales nacían para identificar de forma unívoca a un individuo por su oficio o por el monopolio de un taller dentro de una comunidad. Si el oficio o el control de los montes y bosques para la tala y quema selectiva se transmitía de padres a hijos, el nombre de la profesión terminaba consolidándose como el apellido hereditario y fijo de toda la estirpe, perdiendo con los siglos su significado laboral directo.

Paralelamente, funcionó como apellido toponímico en aquellos casos donde el linaje tomó el nombre de alguna de las localidades llamadas Carbonero (como Carbonero el Mayor o Carbonero de Ahusín, en la provincia de Segovia).

Las casas solariegas más antiguas y documentadas de este linaje se localizan en la Meseta Norte, con un foco de extraordinaria relevancia en las tierras de Castilla y León.

Las crónicas de armas y los becerros de behetrías sitúan los núcleos principales en la provincia de Segovia y en las montañas de Burgos. Desde estos solares, caballeros de la casa de Carbonero se integraron en las huestes reales de los reyes de Castilla durante las campañas de la Reconquista.

Al avanzar las fronteras hacia el sur, el linaje fundó nuevas e influyentes casas solariegas en Andalucía, principalmente en las provincias de Córdoba, Sevilla y Jaén. En estas zonas, los Carbonero formaron parte del estamento de los caballeros hidalgos, ocupando cargos de regidores, alcaldes de la hermandad y jurados de los concejos.

Numerosos miembros de este linaje acudieron ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada para pleitear y probar su nobleza de sangre. Estas probanzas eran un requisito indispensable para salvaguardar sus privilegios fiscales (la exención de pechos) y para ingresar en las Órdenes Militares.


Armas

Escudo de armas

En campo de gules, cinco abejas, de oro.

Escudo de armas

Los de Carboneras (Almería) y los radicados en Barcelona, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, un busto de mujer vestida y tocada, en su color.