Carcabuey

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El apellido Carcabuey es un linaje noble de origen toponímico que cuenta con una trayectoria histórica muy definida y vinculada de forma directa a la geografía y a las campañas militares de la Reconquista en la Meseta Sur y en Andalucía.

El apellido procede directamente del topónimo Carcabuey. Como apellido toponímico, se asignó originalmente en los siglos medievales a los caballeros, repobladores o naturales originarios de la villa histórica de Carcabuey.

La cuna del apellido se sitúa de forma indiscutible en la villa y municipio de Carcabuey, enclave estratégico situado en la comarca de la Subbética cordobesa (provincia de Córdoba).

Durante los siglos XIII y XIV, esta zona fronteriza entre los reinos cristianos y el Reino Nazarí de Granada fue escenario de cruentos combates. La villa y su imponente castillo roquero (el Castillo de El Algar) cambiaron de manos en varias ocasiones hasta su conquista definitiva por las huestes de Alfonso XI en el siglo XIV.

Los caballeros e hidalgos que quedaron al mando de la custodia, defensa y repoblación de esta plaza fuerte fronteriza adoptaron el nombre de la villa como apellido para denotar su procedencia y el origen de sus mercedes de tierras.

Desde la provincia de Córdoba, las distintas ramas del linaje se extendieron por otras comarcas de Andalucía Central (Sevilla y Jaén) y de Castilla-La Mancha (Ciudad Real y Toledo). Sus miembros acudieron ante la Real Chancillería de Granada para defender su condición de hidalgos de sangre y asegurar su exención de pagar impuestos pecheros.


Armas

Escudo de armas

Francisco Piferrer dice que estuvo siempre unido al linaje de Berrios y que usa sus mismas armas, con la sola diferencia de que los Carcabuey traen la banda engolada en cabezas de dragones. Es, pues, su escudo: En campo de plata, una banda de gules engolada en cabezas de dragones de sinople y acompañada en lo alto de una cruz hueca de sable floreteada, y en lo bajo, de un águila también de sable y coronada de lo mismo.