Carrillo
El apellido Carrillo es uno de los linajes castellanos más antiguos, célebres y de más rancia nobleza de la historia de España. Se trata de un apellido de origen descriptivo o antroponímico (un apodo) que muy pronto escaló a los más altos rangos de la aristocracia y el poder político, eclesiástico y militar de la Corona de Castilla.
Deriva directamente de la palabra castellana carrillo (que procede del latín carriolus, diminutivo de carrus, haciendo alusión originariamente a las mejillas o la mandíbula). Surgió como un sobrenombre asignado a un personaje de gran relevancia que destacaba por tener unos carrillos o mejillas abultadas, sonrosadas o de rasgos muy marcados. La tradición caballeresca medieval recoge que el linaje arranca con dos hermanos, caballeros de origen godo o emparentados con los condes de Barcelona, que se asentaron en Burgos. Debido a su valor e impronta militar en la corte castellana, el rey y los nobles los apodaban de forma afectuosa y respetuosa los Carrillo. Sus descendientes adoptaron el apodo como apellido hereditario para denotar su estirpe hidalga.
Ramas que alcanzaron las mayores dignidades de la nobleza, incluyendo condados, marquesados y la Grandeza de España.
El apellido dio figuras capitales en la historia de España, como el célebre y controvertido arzobispo de Toledo, Alfonso Carrillo de Acuña (1412-1482), un hombre con un poder político y militar colosal que fue clave en las guerras civiles castellanas y en el ascenso inicial al trono de Isabel la Católica.
Los miembros de las distintas ramas Carrillo ingresaron de forma masiva en las órdenes militares más prestigiosas (Santiago, Calatrava, Alcántara, Carlos III y Malta) y probaron secularmente su hidalguía en las Reales Chancillerías.
Se encuentra extendido por toda la península, registrando sus mayores densidades en Andalucía (provincias de Jaén, Córdoba, Sevilla y Granada), Murcia, Castilla-La Mancha (Cuenca y Guadalajara, feudos históricos del linaje), Madrid y Cataluña (por la migración interna del siglo XX).
Fue uno de los primeros apellidos en pasar a América con los conquistadores y administradores reales. Hoy es sumamente común y de gran prestigio en México, Colombia, Venezuela, Perú y los Estados Unidos (estados con fuerte arraigo hispano).
Armas

Las propias de este linaje son: En campo de gules, un castillo de oro, aclarado de azur.

Según Agustín de Loaysa traen: En campo de gules, un castillo de oro.

Los de Aragón, según el Conde de Doña Marina, usan: En azur, un castillo de oro.

Los de Murcia y Daimiel (Ciudad Real) traen: En campo de azur, un castillo de oro aclarado de gules.

Los de Cuenca, según Bernardo de Estrada y Nava, usan: En campo de gules, un castillo de plata, aclarado de azur.

Los de Toledo, según Bernardo de Estrada y Nava, traen: En campo de azur, un castillo de plata, aclarado de gules.

Otros: En campo de oro, un castillo de azur.

Los de Córdoba usan: Escudo partido: 1°, en campo de oro, tres varas de gules, y 2º, en campo de gules, un castillo formal de oro.

Los Carrillo de Orihuela y Valencia usan: En campo de gules, un castillo de plata, aclarado de sable, y un lebrel de plata atado a su puerta

Los de la Merindad de Trasmiera traen: En campo de sinople, un castillo de plata, aclarado de sable y dos lebreles blancos con manchas negras atados con cadenas a la aldaba de la puerta. En el jefe, una flor de lis de oro.

Los Carrillo del solar de Tordomar y sus casas y líneas en Villaescusa, Burgos, Navarra y La Rioja tienen: En campo de azur, un castillo de oro. Bordura de sable, con ocho sotueres de oro.
Estas armas constan en Corera (La Rioja) y Viana (Navarra).

Otros, en Castilla y Aragón: En campo de azur, un castillo de oro. Bordura de plata, con seis calderas de sable y ocho armiños del mismo color, alternando.

Los de Galizano (Cantabria) y su rama en Zamora traen: En campo de azur, un castillo de oro, adornado de gules. Bordura de sable con ocho sotueres de oro.

Otros, en Aragón, ostentan: De azur, con el castillo de oro aclarado de gules y en su torre del homenaje un brazo armado, de plata, con espada desnuda del mismo metal.

Otros de Aragón traen: En campo de gules, un castillo de oro. Bordura de plata con cinco escudetes de azur cargados de cinco roeles de plata dispuestos en sotuer.

Los Carrillo, de Arcos de la Frontera, según certificación de armas de Antonio Zazo y Ortega, el 8 de Enero de 1807, usan: Escudo partido: 1º, en oro, tres fajas de azur, y 2º, en gules, un castillo de oro. Bordura general jaquelada de azur y plata.

Otros Carrillo, según Agustín de Loaysa, traen: En campo de oro, tres fajas de gules. Bordura escacada de oro y azur de dos escaques en ancho.

Otros: En campo de oro, tres torres, de su color, puestas en faja, y saliendo de la de en medio, un busto de guerrero, de oro.


