Castellá
El apellido Castellá (con su grafía original catalana Castellà) es un linaje de origen catalán, de carácter gentilicio y toponímico, con una presencia histórica muy destacada en los territorios de la antigua Corona de Aragón.
Originalmente se aplicaba como sobrenombre o apodo para designar a aquellas personas que procedían de la Corona de Castilla y se establecían en tierras de habla catalana. Con el tiempo y la estabilización de los nombres familiares en la Baja Edad Media, el apodo se consolidó como apellido hereditario.
No debe confundirse con el cargo institucional de castellà (el custodio o gobernador de un castillo, que en castellano es "castellano" o "alcaide"), cuyo apellido correspondiente suele ser Castellàs o el propio Castell en algunas variantes, aunque en ciertos registros antiguos ambas líneas pudieron llegar a entremezclarse.
Las casas solares más antiguas se documentan en las comarcas de Girona, Barcelona y Lleida desde los siglos XIII y XIV.
El apellido pasó al Reino de Valencia muy tempranamente. Se registra a miembros de este linaje en los censos medievales (fogatges) de localidades como Xátiva (Valencia) en 1248-1249, Tavernes Blanques (Valencia), en 1379, Onda (Castellón) en 1379, Sant Mateu (1379), Cullera (1411), Alzira (1421), Gandía (Valencia) en 1244-1249 y la propia ciudad de Valencia (1354-1373).
Varias ramas del linaje alcanzaron la condición de Ciudadanos Honrados y Caballeros. Miembros de la familia Castellá asistieron a las Cortes del Principado de Cataluña y probaron su limpieza de sangre ante las autoridades heráldicas de la Corona de Aragón.
Armas

En campo de gules, un castillo de oro, aclarado de azur.

Otros Castella, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, una orza, de su color.

Otros Castellá, según Agustín de Loaysa, traen: En campo de gules, tres castillos de plata y en todos dice: "Ave Maria gratia plena, Dominus tecum".


