Catalán, Catalá
El apellido Catalá o Catalán (o Català en su grafía original) es un apellido de origen gentilicio, lo que significa que se otorgaba originalmente a personas que procedían de Cataluña pero que se establecían en tierras fuera de ella, o para distinguir a alguien por su origen étnico o geográfico dentro de un contexto diverso.
Se consolidó principalmente durante la Reconquista. A medida que los caballeros y pobladores catalanes bajaban hacia el sur, se les identificaba por su procedencia. Es especialmente común en las zonas que fueron repobladas por catalanes, como el Reino de Valencia y las Islas Baleares.
Mossén Jaime Febrer, escribe en sus Trovas, Ramón Catalá, a quien por su mucha ciencia nombró D. Jaime su fiscal: era descendiente de Otger Kathaló, señor de Guiana, y primer general del ejército de Carlos Martel en la guerra y conquista de Cataluña; el Rey D. Jaime confesó que le debía muchos servicios, y le tuvo por descendiente de la Real sangre, como manifestaba su divisa, que era un perro rampante, sobre campo de azur, que fue de los Otgeros.
También cita Febrer a Jaime Catalá, llamado de Montsonís, vino a la conquista del Reino de Valencia, y cumplió con lo que se le mandó, talando sembrados y campos en Villafamés, Suera y Fansara. Pasó a la conquista del Puig y Valencia; y finalmente el Rey D. Jaime le premió, dándole cuanto le tenía ofrecido, con lo que se retiró a la tierra del Maestrazgo. Fue llamado de Montsonís, sin duda porque tuvo casa y vivió en el lugar de ese nombre, del partido judicial de Balaguer (Lérida).
Es uno de los apellidos más antiguos y nobles del Reino de Valencia. Familias con este nombre participaron en la conquista de Valencia junto a Jaime I y se asentaron en estas localidades: Cervera del Maestre (Castellón) en 1235-1250; Cervera del Maestre en 1379; Castellón de la Plana en 1239-1282; Castellón de la Plana en 1398; Morella (Castellón) en 1396. Pere Catalá fue vecino de Gibalcolla, del término de Morella, en 1396; Catí (Castellón) en 1294-1350; Palanques (Castellón) en 1396; Villafranca del Cid (Castellón) en 1396; Sant Mateu (Castellón) en 1379; San Jorge (Castellón) en 1379; Villafamés (Castellón) en 1379; Cabanes (Castellón) en 1379; Miravet (Tarragona) en 1379; Benlloch (Castellón) en 1379; Almazora (Castellón) en 1379; Burriana (Castellón) en 1286-1326; Lliria (Valencia) en 1427; Sagunt (Valencia) en 1421; Valencia en 1306-1316; Valencia en 1354-1373; Torrent (Valencia) en 1379; camino de San Vicente (Valencia) en 1379; Ruzafa (Valencia) en 1379; Almussafes (Valencia) en 1251; Alzira (Valencia) en 1399; Cogolluda (Valencia) en 1433; l'Alcudia de Carlet (Valencia) en 1337; Enova (Valencia) en 1421; Cullera (Valencia) en 1403; Benieto Jussá (Valencia) en 1373; Denia (Alicante) en 1381; Xàbia (Alicante) en 1381; Xàtiva (Valencia) en 1421; Montesa y Vallada (Valencia) en 1289; Albaida (Valencia) en 1248-1249; Penáguila (Alicante) en 1421; Monforte del Cid (Alicante) en 1421: Elx (Alicante) en 1380-1400 y Orihuela (Alicante) en 1300-1314.
En las Islas Baleares tuvo una fuerte presencia desde el siglo XIII, con ramas que destacaron en la administración y la milicia.
Dependiendo de la zona y la época, se puede encontrar como Catalán (forma castellanizada), Català (forma normativa actual en catalán) o incluso Catallà en documentos muy antiguos.
Armas

Los de Cataluña y Valencia traen: En campo de azur, un perro de plata acollarado de gules, y puesto en salto.
Estas armas usaba Juan Catalá y Zanoguera, primer Barón de Alcácer por donación de Don Alfonso V.

Las primitivas armas del linaje fueron: De azur, con un perro de plata andante, linguado y acollarado de gules.

Jaime Catalá, llamado de Monsonís, usaba las siguientes armas: En campo de gules, dos perros andantes de plata puestos en palo.

Otros traen: En campo de azur, un perro saliente, linguado y acollarado de gules.

Otros traen: En campo de azur, un perro saliente, acollarado de sable, con una anilla, de oro.

Otros Catala, traen: En campo de azur, un perro sentado, de plata.

Los Catalán de Zaragoza, Rodenas, Pozondón, Torrijo del Campo, Castelserás y Fraga traen: En campo de azur, un perro andante, de plata, acollarado de gules.

Otros de Cataluña ostentan: De azur, con dos fajas de oro, acompañadas en lo alto de tres estrellas del mismo metal y en lo bajo una flor de lis de plata.

Algún autor afirma que hay Catalá en Cataluña que ostentan estas armas: En campo de azur, dos burelas, de oro, acompañadas en lo alto de tres estrellas del mismo metal y en lo bajo de una flor de lis de plata.

Otros Catalá, traen: En campo de azur, una torre, de oro, con un león empinado a sus almenas.

Los Catalá de Cerdeña, traen: En campo de azur, un monte de tres picos, de sinople, surmontado de un sol, de oro.

Otros Catalán, traen: En campo de plata, un árbol de sinople, terrasado de lo mismo.

Otros Catalá, traen: En campo de... medio vuelo bajado de... (desconocemos los esmaltes).

Los de Cataluña, Valencia y Murcia usan: En campo de gules, dos vacas de oro, puestas en palo.

Los de Inca y Selva (Mallorca), según Joaquín María Bover, traen: En campo de azur, un podenco de plata puesto en salto.

Los de Tudela usan: En campo de oro, un lobo de sable, atravesado a un roble de sinople.

Otros: En campo de azur, un perro de oro andante.

Los de Trigorá usan: En campo de azur, un lebrel saltante de plata, acollarado de sable y hebillado de oro.

Otros: En campo de plata, dos perros andantes de su color natural, puestos en palo.

Otros: Escudo partido: 1º, en campo de oro, cuatro palos de gules, y 2º, en campo de azur, un perro de plata, acollarado de gules.


