Cañete, Canete
El apellido Cañete es un linaje hispánico de gran solera, nobleza y de nítido origen toponímico. El apellido procede directamente de un topónimo. La rama troncal y más antigua de este linaje adoptó el nombre de la histórica villa de Cañete, situada en la provincia de Cuenca (Castilla-La Mancha). Tuvo un protagonismo de primer orden durante la Reconquista en la Corona de Castilla y en el posterior desarrollo de los virreinatos americanos, vinculándose a uno de los títulos nobiliarios más célebres de la historia de España.
El apellido Cañete alcanzó su máxima relevancia histórica cuando la villa conquense pasó a ser señorío de la poderosa familia de los Hurtado de Mendoza. En 1490, los Reyes Católicos concedieron a Don Juan Hurtado de Mendoza el título de Marqués de Cañete.
Los miembros de la casa de Cañete desempeñaron cargos fundamentales en el Nuevo Mundo. Destaca Don Andrés Hurtado de Mendoza, segundo Marqués de Cañete, quien fue Virrey del Perú a mediados del siglo XVI. Bajo su mandato se fundó en el país andino la ciudad de Santa Ana de los Ríos de Cuenca (actual Cuenca, en Ecuador) en honor a la tierra natal de su linaje. Su hijo, Don García Hurtado de Mendoza (cuarto marqués), fue un célebre militar, Gobernador de Chile y también Virrey del Perú.
En la actualidad, Cañete es un apellido plenamente consolidado y geográficamente se concentra de manera muy potente en Andalucía (especialmente en las provincias de Córdoba, Sevilla y Málaga), debido al asentamiento de los repobladores castellanos en los siglos XIV y XV. Cuenta también con focos densos en Madrid y Barcelona. En América Latina, goza de una inmensa difusión en países como Chile, Perú, México y Argentina, vinculada de forma directa a la influencia histórica de sus gobernantes coloniales.
Armas

La casa solar del valle de Arratia, en Vizcaya, traía éstas: En campo de plata, una banda de sinople, acompañada en lo alto de dos brezos del mismo color, surmontados de dos lobos pasantes de sable, y en lo bajo de una torre de azur. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Ramas de la misma casa organizan esas armas en escudo cuartelado en esta forma: 1º y 4º, en campo de oro, un brezo de sinople y un lobo de sable al pie, y 2º y 3º, en campo de plata, una torre de azur. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Otras, originarias del mismo solar, ostentan: Escudo partido: 1º, en campo de oro, una banda de sinople engolada en cabezas de dragones del mismo color y acompañada en lo alto y en lo bajo de un lobo de sable, al pie de un brezo o retama de sinople, y 2º, en campo de plata, un castillo o torre de azur puesta sobre ondas de agua de azur y plata. Bordura de azur con ocho sotueres de oro.

Los Canete, según Jorge de Montemayor: En campo de azur, un león de oro.

La casa de Asturias, según Francisco Lozano, usó estas otras armas: En campo de azur, una caldera de sable, perfilada de oro, con las asas del mismo metal, de la que salen dos banderas, una de gules y otra de plata, y ambas de dos puntas, con el asta de oro y la lanza de plata. Bordura de oro lisa.

Otros Canete: En campo de gules, una torre, de plata.


