Checa
El apellido Checa es un apellido hispánico de carácter toponímico y de notable antigüedad, con una historia vinculada a las zonas de frontera durante la Edad Media peninsular.
El apellido proviene de la villa de Checa, municipio situado en el Señorío de Molina (actual provincia de Guadalajara, Castilla-La Mancha). Las ramas primitivas adoptaron el nombre del lugar tras establecerse allí o al mudarse a otras regiones durante los procesos de repoblación medieval.
El topónimo Checa ha sido objeto de debate entre lingüistas. La teoría más sólida lo vincula a un origen prerromano (celta o ibérico), posiblemente derivado de una raíz relacionada con una roca, peñasco o lugar elevado, lo cual coincide plenamente con la orografía abrupta y montañosa del Alto Tajo donde se asienta la villa.
Además de su presencia en la zona centro (Madrid y Castilla-La Mancha), tiene una altísima densidad en Andalucía Oriental (especialmente en las provincias de Jaén, Granada y Almería), así como en la Comunidad Valenciana y Cataluña, fruto de las migraciones internas del siglo XX.
El apellido cruzó el Atlántico en la época virreinal, encontrándose hoy en día disperso por varios países hispanoamericanos, con especial presencia en Ecuador, Perú, Colombia y Argentina.
Las crónicas heráldicas e históricas recogen que los Checa probaron su nobleza e hidalguía en repetidas ocasiones ante la Real Chancillería de Granada y la Real Chancillería de Valladolid, así como para el ingreso en las órdenes militares (como la Orden de Santiago). Varias ramas del linaje se asentaron con gran poder e influencia en tierras jiennenses (Úbeda y Baeza) tras la conquista de Andalucía.
Armas

En campo de plata, una torre de azur, mazonada, con puertas y ventanas de oro y sable, y, saliendo del homenaje, una bandera blanca con cruz de gules de Calatrava; a la puerta de la torre, un lebrel al natural.

Los Checa, radicados en Cuenca, traen: En campo de oro, tres árboles arrancados, de su color, puestos dos y uno.

Otros traen: En campo de plata, una torre redonda, de gules, y saliendo de su homenaje una doncella, con una espada en la diestra, de su color natural.

Otros traen: En campo de oro, un árbol de su color y colgando de sus ramas dos calderas, de sable.

Otros traen: En campo de oro, un águila al natural, con las alas abiertas pero caídas.


