Ciscar, Siscar
El apellido Císcar (frecuentemente documentado en archivos históricos bajo las grafías Ciscar, Císcar o su forma valenciana Císcar) es un apellido de origen toponímico y fitonímico de rancia solera medieval. Deriva directamente del vocablo aragonés y catalán medieval císcar o ciscar, que designa al carrizal o paraje donde abunda el císcare o císcar (una planta gramínea palustre, de hojas largas y cortantes, típica de zonas húmedas, riberas de ríos y marjales). En la Edad Media, el término dio nombre a microtopónimos o fincas rústicas caracterizadas por este tipo de vegetación. Las familias que procedían de estos lugares o poseían tierras en las inmediaciones de un carrizal adoptaron el término como apellido hereditario a partir de los siglos XIII y XIV.
Aunque la raíz del vocablo es aragonesa (con presencia medieval en comarcas de Teruel y Huesca), el apellido arraigó y se multiplicó con una fuerza extraordinaria en las tierras valencianas. Se registran casas abiertas desde el siglo XIV en la comarca de La Safor (Gandia), La Marina Alta (Dénia, Xàbia) y en la Ribera Alta.
El apellido alcanzó una enorme proyección internacional en el siglo XVIII gracias a una de las mentes más brillantes de la Ilustración española: Gabriel Císcar y Císcar (1759-1829), célebre marino, matemático, astrónomo y político nacido en Oliva (Valencia). Fue director del Observatorio de la Armada en San Fernando, regente de España durante la Guerra de la Independencia y una figura clave en la comisión internacional que creó el Sistema Métrico Decimal en París.
Armas

Miguel de Salazar dice que este apellido trae: En campo de oro, una mata de sisca de sinople. Pero éstas debieron ser las armas primitivas.

Otros: En campo de gules, una sisca de oro.

Las correspondientes a las ramas filiadas en esta información se organizan así: Escudo cortado: la partición alta de sinople, con un cordero de oro con banderín de plata cargado de una cruz de gules; medio partido de azur, con una torre de plata, y en su homenaje un guerrero de oro, de cuya boca sale una cinta de plata con esta inscripción en letras de sable: "Ciste carnem amicun inveni", y la partición baja de gules, con tres matas de sisca de sinople.

Los radicados en Valencia, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, una casa, de oro, perfilada, de azur, y con puertas y ventanas, de gules.

Otros: En campo de gules, tres abejas, de oro, puestas dos y una.


