Clariana, Clariana Seva
El apellido Clariana es un linaje noble y antiguo de origen netamente catalán, de carácter marcadamente toponímico. s un apellido toponímico que deriva directamente de un nombre de lugar. Lingüísticamente, procede del latín Clariana, un nombre de finca o villa romana (villa Clariana) que hacía referencia a la propiedad de alguien llamado Clarius (claro, ilustre).
En la fogueración catalana de 1553 se registran miembros de este apellido en Anglesola (Lleida), Oliana (Lleida), Gabarra (Lleida), Peramola (Lleida), Solsona (Lleida), Tárrega (Lleida), Tremp (Lleida), su dueño Jaume Clariana; Albiol (Tarragona), Alcover (Tarragona), Arbós (Tarragona), Calafell (Tarragona), Catllar (Tarragona), Panesa y Montreal (Tarragona), Montblanch (Tarragona), Prades (Tarragona), Reus (Tarragona), Riudoms (Tarragona), Vallclara (Tarragona), y en Valls (Tarragona).
En la repoblación del Reino de Valencia se registran miembros de este linaje en Gandía (València) en 1373, Alzira (València) en 1399, Lliria (València) en 1427, Alcoi (Alacant) en 1263-1264, Orihuela (Alacant) en 1300-1314, y en la ciudad de València en 1338.
Las primeras menciones documentadas del apellido se remontan a los siglos XII y XIII, ligadas a los señores feudales de los castillos de estas zonas. A partir de la Baja Edad Media, los Clariana se convirtieron en una de las familias más influyentes de la nobleza de toga y espada en Cataluña:
Una de las ramas más poderosas del apellido se asentó en Vich y Barcelona, entroncando con grandes familias de la aristocracia catalana. En el siglo XVII, esta línea alcanzó el título de Condado de Múnter (otorgado a los Clariana-Gualbes), vinculándose también al señorío de las tierras de la cuenca del río Congost.
Caballeros del linaje Clariana participaron en las campañas de repoblación del Reino de Valencia bajo las órdenes de la Corona de Aragón, estableciendo solares en la zona de Ontinyent y Xàtiva, donde ejercieron cargos de jurados y gobernadores.
Armas

En campo de oro, tres bandas de gules.
Así las trajeron siempre los Clariana, Condes de Munter.

Algún autor señala también a los Clariana de Cataluña estas otras armas: En campo de azur, un ala de plata, acompañada de ocho estrellas del mismo metal, puestas en situación de orla.

Otros: De azur, sembrado de estrellas de plata.

Otros: En campo de plata, una torre, de sinople, adiestrada de dos espadas, de oro.


