Comas, Comes, Ces Comes, Sescomes
Linaje toponímico de comprobada antigüedad, probada nobleza de la Corona de Aragón y monumental arraigo en la Cataluña Vieja, desde donde sus distintas ramas se extendieron con singular pujanza hacia los Reinos de Mallorca, Valencia y Aragón durante los procesos de reconquista y repoblación del siglo XIII y la posterior expansión mediterránea.
Voz antroponímica de naturaleza toponímica catalana pura derivada del sustantivo geográfico coma (del latín cumba, alusivo a una pequeña cuenca, valle, depresión de terreno o planicie elevada entre montañas), adoptada tempranamente por los señores y cultivadores de dichos parajes como sobrenombre familiar hereditario; presentada en las fuentes documentales medievales y modernas bajo las soluciones gráficas interconectadas Comas, Comes, el arcaísmo aglutinado con artículo Balear o salat Ces Comes y Sescomes, y las soluciones con preposición de Comas y de Comes.
Las crónicas de armas y los censos forales sitúan la cuna matriz e inmemorial de esta estirpe en las comarcas pirenaicas y de la Cataluña Vieja (con señalados focos de antigüedad en las veguerías de Girona, Osona-Vic y el Pirineo oriental, documentándose ya en Vic a Bonanat de Comes y María de Comes entre 1266 y 1278); en el siglo XIII, caballeros de esta sangre participaron activamente en las campañas de Jaime I el Conquistador, asentándose con extraordinario prestigio en las Islas Baleares (donde dio nombre a casas señoriales y linajes de caballeros principales) y en el Reino de Valencia, como atestiguan los padrones de repoblación de Alcudia de Carlet (1252), Valencia (1354-1373), Almassora (1379), Onda (1379), Albaida (1390), Sueca (1399), Villarreal (1415), Xàtiva (1421), Lliria (1427) y Burriana (1481). Asimismo, el linaje extendió sus solares por el Reino de Aragón, figurando registrado en el Fogatge aragonés de 1495 en las villas de Alcañiz y Valdealgorfa (Teruel), y en Ontiñena, Ballobar, Monzón y Centenera (Huesca); mientras que el Fogatge catalán de 1553 testifica una imponente red de casas solariegas repartidas por decenas de lugares en las comarcas de Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona.
Presenta una masiva, continua y señera implantación demográfica en el cuadrante nororiental de la península ibérica y el archipiélago balear, ostentando su máxima densidad en Cataluña, la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares, con acusada representatividad en Aragón y la Comunidad de Madrid, así como una amplia difusión en repúblicas de América Latina y en los antiguos dominios hispánicos del Mediterráneo.
Las constancias documentales del linaje son de primer orden y se custodian en los fondos del Archivo de la Corona de Aragón en Barcelona, en los folios de los fogajes de 1495 y 1553, en las secciones de Bailía, Gobernación y Procesos de la Real Audiencia en el Archivo del Reino de Valencia, en el Archivo Histórico de Mallorca, en los protocolos notariales de los Archivos Históricos Provinciales de Girona, Lleida, Tarragona y Teruel, en las probanzas de hidalguía de la Real Audiencia de Cataluña, así como en las series de órdenes militares y la Real Chancillería de Valladolid.
Los miembros de las distintas ramas nobiliarias de este linaje gozaron del estatuto de generosos, ciudadanos honrados de Barcelona, Girona y Lleida, caballeros e hidalgos de sangre conforme a los usos de la Corona de Aragón, justificando su nobleza e hidalguía para armarse caballeros de las Órdenes de Santiago, Calatrava y San Juan de Jerusalén, asistir a las Cortes del Principado de Cataluña y del Reino de Valencia, y desempeñar los principales oficios del consulado del mar, regimientos concejiles y magistraturas reales.
Tuvo primitivas casas solares en las comarcas de Girona, Vic y los Pirineos orientales, erigiendo casales hidalgos de notoria distinción en Palma de Mallorca, la ciudad de Valencia, Xàtiva, Castellón, Alcañiz, Monzón, Girona, Tarragona y Lleida, desde donde irradiaron líneas hacia el resto de España y Ultramar.
A lo largo de los siglos medievales, modernos y contemporáneos, el apellido encarnó de manera paradigmática la potencia toponímica y caballeresca de la expansión catalano-aragonesa, conservando a través de sus variadas grafías (Comas, Comes, Sescomes) un testimonio ininterrumpido de hidalguía y prestigio civil.
Armas

Las que usaron como propias los Comas del lugar de Centenera (Huesca), y figuraban en la piedra armera de la fachada del casal que tenían en dicho pueblo, son éstas: En campo de oro, cuatro fajas de sable curvadas hacia abajo.
Así las traen también los Comas y Comes y Ces Comes en Cataluña (entre ellos los de la casa de Girona) y en Mallorca.

En la fachada de la casa de los Comas, del lugar de Centenera, constan también: En campo de plata, tres fajas de sable.
Estas mismas armas traen los de Cataluña, según Gregorio García Ciprés, Juan del Corral y Miguel de Salazar.

Los Comes, y las que usaron como propias los Comas de Cataluña y Mallorca, y que se consideran las puras, del linaje, traen: En campo de plata, cuatro fajas, de sable, curvadas hacia abajo.

Otros Comes, traen: En campo de gules, un lobo, de oro, pasante.

Otros Comas de Aragón, traen: En campo de azur, una cruz, potenzada, de oro.

Los Ces Comes o Sescomes usaron: En campo de plata, tres fajas de azur curvadas hacia abajo.

Otros de Cataluña, según Juan del Corral, traen: En campo de sable, tres fajas, de oro, curvadas hacia abajo.

Los Ces Comes o Sescomes usaron: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de plata, tres fajas de azur curvadas hacia abajo, y 2º y 3º, en campo de gules, un castillo de oro.

Juan Baños de Velasco y Jerónimo de Villa recogen como propio igualmente del apellido Comes este escudo: En campo de gules, una flor de lis, de oro; bordura de ocho piezas, de oro.

De Llissà de Munt: En campo de azur, dos "comes" o montes de plata unidos por un collado superados cada uno por un pájaro de lo mismo, afrontados, y en medio un cometa de plata con la estrella de su cabeza en jefe y con su cola dirigida hacia la punta.

Los Ces Comes o Sescomes usaron: En campo de oro, tres fajas de sable sin curvar.

Otros Comes de Mallorca, traen: En campo de oro, cuatro fajas, de sable, curvadas hacia arriba.

Los de Aragón, según Agustín de Loaysa, traen: Tres fajas de sable.

Otros de Cataluña: En campo de oro, cinco comas puestas en sotuer.

Otros Comas de Cataluña, traen: De gules, con tres fajas de oro.

Otros Comas de Cataluña, traen: De azur, con un monte de dos puntas o picos de plata, sumado cada pico de un pájaro del mismo metal, y entre los dos un cometa, también de plata.

Algunos autores señalan también a los Comas de Cataluña estas armas: En campo de gules, cinco comes de oro.

De sable, tres fajas de oro. “Armas de Juan Comas, Canónigo de Elna, y procurador de aquel Obispado, año 1460”.


