Conejo
El apellido Conejo es un apellido español que cuenta con una historia interesante, ya que sus orígenes fluctúan entre la naturaleza descriptiva (apodos) y la toponimia local.
En la mayoría de los casos medievales, surgió como un sobrenombre o apodo impuesto a un individuo por analogía con el animal (Oryctolagus cuniculus). Los motivos para asignar este apodo en la Edad Media podían ser muy diversos: desde características físicas (agilidad, rapidez, baja estatura), virtudes de carácter (prudencia, timidez), hasta motivos socioeconómicos (cazadores de liebres y conejos, o comerciantes de sus pieles). Con el tiempo, el artículo o la preposición se perdieron (de "Juan el Conejo" a "Juan Conejo"), heredándose por vía paterna.
Existen en la geografía ibérica pequeños lugares, caseríos o accidentes geográficos denominados "Conejo" o "Los Conejos" (debido a la abundancia histórica de este animal en la península, cuyo propio nombre romano, Hispania, parece derivar de un término fenicio que significaba "tierra de damanes/conejos"). Familias oriundas de estos lugares adoptaron el nombre de su localidad como apellido.
Se registran casas solares de notable antigüedad en las provincias de León, Zamora y Valladolid. Desde estos focos, el apellido se extendió hacia el sur durante los procesos de la Reconquista y las sucesivas repoblaciones.
El apellido arraigó con fuerza en el sur peninsular, especialmente en la provincia de Málaga (con un foco histórico muy importante en Alhaurín el Grande y localidades limítrofes) y en ciertas zonas de Sevilla y Córdoba.
En la actualidad, el apellido Conejo se encuentra repartido por toda España, pero con una densidad muy desigual. Según los registros demográficos modernos: Málaga es, con diferencia, la provincia con mayor concentración absoluta y relativa del apellido. Castilla y León mantiene una presencia significativa en Valladolid, Zamora y León, haciendo honor a sus focos de origen. Madrid y Barcelona: Como es habitual debido a los movimientos migratorios internos del siglo XX, ambas provincias albergan comunidades importantes de familias con este apellido.
Armas

Los de Galicia, según Francisco Lozano, usan: En campo de plata, dos águilas de sable, mirándose, picadas y membradas de oro, y en punta dos conejos de su color encontrados. Bordura de azur, con ocho cruces de oro huecas, como las de Calatrava.

Los radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, un conejo de oro, acrupido.

Otros: En campo de azur, una sirena, de dos colas, de carnación y la cola de azur.


