Cortijo, del Cortijo, Cortijos
El linaje Cortijo (registrado en las fuentes históricas e hispánicas bajo las variantes ortográficas Cortijo, del Cortijo, Cortijos, Cortejo) es un antiguo apellido noble de origen toponímico, oikónimo y de hidalguía solariega, procedente de la Corona de Castilla —con solares matrices y centros primarios de radiación en Castilla la Vieja / La Rioja (El Cortijo, Logroño), la Mancha Alta / Cuenca y Toledo, y la posterior repoblación señorial de Andalucía y el Reino de Murcia—.
Surgió durante los siglos XII y XIII para filiar a los caballeros e hijosdalgo procedentes del solar patrimonial, casona señorial o lugar del Cortijo ("los del solar del Cortijo" / "Casa del Cortijo"), consolidándose como oikónimo toponímico y apellido hereditario de linaje.
En los padrones de pecheros e hidalgos, libros sacramentales y ejecutorias notariales consta anotado indistintamente bajo las grafías Cortijo, del Cortijo, Cortijos.
Tuvo tempranas casonas solariegas en La Rioja (el lugar de El Cortijo, agregado a Logroño), Burgos, Toledo, Madrid y la Serranía de Cuenca, extendiéndose con notable protagonismo durante la Reconquista hacia Andalucía (Jaén, Córdoba, Sevilla y Granada) y el Reino de Murcia.
A partir de los siglos XVII y XVIII, ramas de este linaje pasaron al continente americano, registrándose una destacada presencia en México, Puerto Rico, Colombia, Argentina, Chile, Cuba y Perú.
Registrado en los expedientes de probanza de la Real Chancillería de Valladolid, en la Real Chancillería de Granada, en los libros de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Carlos III en el Archivo Histórico Nacional, y en las secciones de Contratación del Archivo General de Indias.
Los miembros del linaje Cortijo / del Cortijo ostentaron la condición de hijosdalgo de sangre y de solar conocido en Castilla y Andalucía, disfrutando de la exención de pechas, foro e inmunidad tributaria propia del estado noble.
Diversas ramas probaron su nobleza, filiación y limpieza de sangre ante las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada para el reconocimiento formal de sus derechos hidalgos, la obtención de Reales Cartas Ejecutorias e insaculación en los oficios concejiles de justicia y regiduría.
Armas
Los originarios de Motilla del Palancar (Cuenca), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de plata, un montón de bombas, de sable.
Los de Ávila y Cebreros, según Diego de Soto y Aguilar, traen: Escudo cuartelado en cruz: 1º y 4º, en campo de gules, un castillo de oro, y 2º y 3º, en campo de plata, un león de gules. Bordura general de plata, con ocho armiños, de sable.
En el lugar de Celis, del valle de Rionansa (Cantabria), constan: Una torre de dos cuerpos surmontada de un lucero y un león a ella empinante.


