Córdoba, Córdova
El apellido Córdoba (que en documentos históricos a menudo convive con la grafía arcaica Córdova) es uno de los linajes más ilustres, laureados y de mayor impacto histórico y militar en el ámbito hispánico. Se trata de un apellido de naturaleza toponímica que nació en el sur de España durante el siglo XIII, plenamente vinculado a la reconquista de Andalucía y a la posterior creación de la alta nobleza castellana que ostentó la Grandeza de España.
El rey Fernando III el Santo reconquistó la monumental ciudad andaluz de Córdoba a los musulmanes. Para asegurar, gobernar y repoblar la plaza, el monarca confió la ciudad a sus más destacados caballeros de sangre noble.
El fundador indiscutible del linaje de los Córdoba fue el caballero gallego Fernán Núñez de Témez. Destacado militar de la máxima confianza del rey, se distinguió en la toma de la ciudad y fue nombrado uno de los principales pobladores (heredados), recibiendo ricas tierras, dehesas y fortalezas (origen de la actual villa cordobesa de Fernán-Núñez).
Siguiendo la costumbre de la alta caballería medieval, sus descendientes directos abandonaron el apellido patronímico de Témez y adoptaron el nombre de la ciudad reconquistada como apellido familiar hereditario, naciendo así la inmensa Casa de Córdoba para certificar su señorío y arraigo a la tierra andaluza.
Gonzalo Fernández de Córdoba ("El Gran Capitán", 1453–1515) es la figura cumbre del apellido. Genio militar absoluto, revolucionó la táctica de la guerra inventando los célebres Tercios Españoles. Conquistó el Reino de Nápoles para la Corona de Aragón y recibió los títulos de Duque de Terranova, de Santángelo y de Sessa.
Las diferentes ramas de los Córdoba dieron lugar a los Marqueses de Priego (cabezas de la línea principal y Primeros Grandes de España en 1520), los Condes de Cabra, los Duques de Baena y los Condes de Góngora, entre muchos otros.
Durante los siglos XVI al XVIII, miembros de la Casa de Córdoba pasaron a América ocupando los cargos de la más alta dignidad de la Corona: Virreyes del Perú y de Nueva España (México), gobernadores, capitanes generales y oidores reales, fundando ricas ramas coloniales y dejando el topónimo impreso en multitud de ciudades americanas (en Argentina, Colombia o México).
Armas

Las primitivas: En campo de oro, tres fajas de gules.

En 1483, al caer preso el rey Boabdil de Granada: Escudo cortado: 1º de oro, con las tres fajas de gules, y 2º de plata, el rey moro preso con cadenas al cuello, que salen del flanco siniestro. Bordura de plata, con esta leyenda en letras de sable: "Omnia per ipso facta sunt".

Otros: En campo de azur, un árbol al natural, y dos lobos de sable atravesados al pie del tronco y mirando hacia arriba. Bordura de plata con ocho armiños de sable.

Otra casa de la anteiglesia de Saravilla, en la provincia de Guipúzcoa: En campo de plata, una higuera de sinople, con dos lobos de sable, pasantes, vueltos uno hacia la derecha y otro a la izquierda.


