De la Jara, Jara
El apellido Jara (o su forma toponímica originaria De la Jara) presenta una doble adscripción filológica en la Península Ibérica: una línea romance castellana de origen vegetacional/toponímico y, de forma paralela en el ámbito euskérico, una radicación fisonómica propia asociada a orónimos navarros e hidrónimos/topónimos bajonavarros y vascos.
En su vertiente castellana procede del término fitonímico jara ("matorral, vegetación frondosa o hirsuta"), dando lugar a la comarca toponímica de La Jara (Toledo/Cáceres) y a solares toponímicos en Murcia, Andalucía y Extremadura.
En euskera normativo y bajonavarro representa el fitónimo y orónimo Jara / Xara (que designa matorral, espeso arbustal o breñazal, y de forma notable la montaña Jara ubicada entre Arrosa e Irulegi, en Baja Navarra).
La pronunciación bajomedieval vasca preservaba la fricativa postalveolar Xara (sonorizada con x euskérica, leída como sh o ch suave en dialectos orientales), castellanizada mediante la grafía Jara en padrones eclesiásticos y fogueraciones.
Consta documentado con antigüedad en la Baja Navarra y en las tierras de Lesaca (Navarra) en censos y cartularios bajomedievales de los siglos XIV y XV (Casa de Jara / Jarate).
Radicó con solar de antigüedad en la comarca de La Jara (Toledo) y en Cartagena/Murcia, desde donde se proyectó ampliamente hacia Andalucía y el continente americano durante los siglos XVI y XVII.
Registrado en los Cartularios del Reino de Navarra, en los padrones de la comarca del Bidasoa, así como en las informaciones de pasajeros a Indias del Archivo General de Indias.
Las ramas originarias de las casas de la Baja Navarra y el Reino de Navarra gozaron de la universal hidalguía de sangre asignada a los solares norteños, figurando en sus padrones de infanzones.
Diversas líneas de la variante romance y castellana De la Jara acreditaron nobleza ejecutoriada ante la Real Chancillería de Granada y la Real Chancillería de Valladolid para la exención de impuestos y el ejercicio de oficios honoríficos.
Armas
En campo de oro, una banda de sable.
Otros: En campo de gules, un cabrío de oro, acompañado de tres leones, de oro, dos en jefe y uno en punta.
Los radicados en Cádiz, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, una mata de jara, de sinople, frutada de sable.
Los radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, una mata de jara, de sinople, terrasada de lo mismo.


