De las Cuevas, Cuebas, Cuevas, Cuevas (de las)
El apellido Cuevas es un apellido hispánico clásico de carácter toponímico. Cuenta con una gran antigüedad y una presencia muy extendida tanto en España como en toda Hispanoamérica.
Al ser un apellido toponímico, su origen no proviene de un único tronco familiar o linaje noble primitivo, sino que surgió de forma independiente en diferentes lugares de la geografía ibérica.
Se aplicaba originalmente a las personas que eran naturales o residentes de alguna de las numerosas localidades llamadas "Cuevas", o bien a quienes vivían cerca de una cavidad natural o subterránea característica.
Las crónicas heráldicas sitúan las casas solares más antiguas y documentadas en las Montañas de Burgos (en la zona norte de Castilla) y en Cantabria, desde donde se extendieron hacia el resto de la Península durante los procesos de la Reconquista.
Aunque está repartido por todo el país, tiene una densidad especialmente alta en Cantabria, Andalucía (particularmente en las provincias de Málaga, Sevilla y Cádiz), Castilla y León (Burgos) y la zona central.
En América es un apellido sumamente común en países como México, Chile, República Dominicana, Colombia, Argentina y Perú, llevado por los colonizadores y familias que pasaron al Nuevo Mundo desde los siglos XVI y XVII.
Armas

En campo de plata, trece roeles de gules, puestos de tres en tres y uno en non.
Estas armas traen los de Tierra de Campos, originarios del lugar de Aniezo, de la provincia de Liébana (Cantabria), y los radicados en Comillas (Cantabria), según Vicente de Cadenas, y los Conde de Cuevas.
Dichas armas constan en Bárcena de Pie de Concha (Cantabria).

En Aragón trajeron algunos Cuevas estas otras: En campo de gules, una cueva de plata, por la que saca medio cuerpo un león de gules con las garras del mismo color.
Estas armas traen los de Caminreal (Teruel), según Pedro Vitales.

Los de La Puebla de Valverde (Teruel) y Fuentes de Ebro (Zaragoza), según Agustín de Loaysa, traen: En campo de gules, una cueva con un león que sale de ella el medio cuerpo, uñas y hocico con sangre.

Los de Huesca usan: En campo de plata, tres roeles de azur.

Otros: En campo de oro, un trechor, de gules.

Otros: En campo de azur, una faja, vibrada, de oro.

Los de Valdeiguña (Cantabria), según Enrique de Leguina, traen: Escudo partido: 1º, en campo de azur, un castillo de oro con un hombre armado a la puerta, con una espada en la mano, y 2º, en campo de plata, unos peñascos con una cueva de la cual sale un dragón surmontada de un águila rampante y goteando sangre. Bordura de oro con la siguiente leyenda en letras de azur: "Vias tuas domine demostrate mihi".

Los de Santander, Selaya y Queveda (Cantabria) usan: En campo de azur, una torre de oro sobre un peñasco natural, y debajo una cueva y a la puerta tres cabezas de moro.

Los originarios de Bornos (Cádiz), según Vicente de Cadenas, traen: Escudo partido: 1º, en campo de azur, un castillo de oro y delante de su puerta un doncel, de plata, y 2º, en campo de plata, un monte, de lo mismo, sumado de una grulla, de sable, y con una cueva, de la que sale un dragón, de sinople. Bordura de oro con el lema "Domine demostra mihi vias tuas".


