Delgado
El apellido Delgado (que en antiguos protocolos eclesiásticos, notariales y nobiliarios convive históricamente con las grafías Delgado, Delgaddus o las fórmulas medievales arcaicas del Gado o de el Gado) es un linaje noble de una extraordinaria antigüedad, rancia solera heráldica y un origen lingüístico netamente castellano y montañés. Se trata de un apellido de naturaleza primordialmente antroponímica (nacido a partir de un mote o sobrenombre físico de honor) cuyas cunas históricas matrices de mayor abolengo, arraigo e irradiación señorial radican en las Montañas de Santander (Cantabria), desde donde se expandió con fuerza arrolladora hacia ambas Castillas, Extremadura, Andalucía y el continente americano.
Nació en la Alta Edad Media (siglos IX al XI) como un sobrenombre o apodo aplicado a caballeros de la primera hidalguía montañesa. Lejos de tener una connotación peyorativa, en el contexto caballeresco medieval aludía a la figura estilizada, ágil y diestra del guerrero, apta para soportar el peso de la armadura y destacar por su velocidad y soltura en el combate a caballo.
Con el paso de las generaciones, el sobrenombre del patriarca perdió su carácter meramente descriptivo individual y se consolidó como el apellido hereditario y fijo de sus descendientes, certificando la legitimidad de su sangre y el solar de sus mayores.
La inmensa mayoría de los cronistas y Reyes de Armas (como el cronista heráldico Lope García de Salazar) coinciden en situar la casa solariega más antigua y de mayor abolengo en las Montañas de Santander, concretamente en el lugar de Santibáñez (Valle de Carriedo) y en las cercanías de Laredo y San Vicente de la Barquera.
Desde el norte cantábrico, destacados capitanes de este linaje marcharon a la vanguardia de los reyes castellanos. Fundaron nuevas e ilustres casas solariegas en Burgos, Toro (Zamora), la submeseta sur (Toledo y Ciudad Real) y, de forma sumamente señorial, en Andalucía (Sevilla, Jaén y Córdoba) y en las Islas Canarias, donde se integraron plenamente en el patriciado tras la conquista del archipiélago.
Durante los siglos XVI al XVIII, centenares de miembros de las diferentes líneas del apellido Delgado pasaron por rigurosos pleitos de hidalguía, nobleza de sangre y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada. Estas probanzas eran indispensables para certificar su condición de hijosdalgos notorios de casa y solar conocido, ingresar en las órdenes militares (Santiago, Calatrava, Alcántara) y gozar de la exención total de impuestos ordinarios.
Armas

Las armas primitivas y los de la casa del valle de Toranzo, traen: En campo de azur, siete estrellas de oro, puestas dos, dos, dos y una, y dos borduras: la primera, de gules, con siete calderas de oro, y la segunda, de plata, con esta leyenda en letras de azur: "Ave María Gratia Plena".

Otros traen: En campo de oro, una letra "D", de oro, con unas flores de plata; bordura de plata, y, en letras de azur la salutación angélica en letras de azur: "Ave María gratia plena"

Los originarios de Santander, con diferentes radicaciones, establecidas en Almería, Granada y Madrid y pasado a Colombia, según Vicente de Cadenas, usan: Escudo partido: 1º, en campo de sinople, un castillo, de oro, almenado, mazonado de sable y aclarado de gules, y sumado de un águila de sable, y 2º, en campo de azur, un tronco nudoso, de sinople, engolado en dragantes, de oro. Bordura general de oro con la leyenda "Ave María Gratia Plena", en letras de azur.

La casa de Laredo (Cantabria) según Fray Francisco Lozano, ostentó: Escudo partido: 1º, en campo de plata, cinco armiños, de sable, puestos en sotuer, y 2º, en campo de gules, tres fajas, de oro; bordura general de oro.

Radicado en Málaga: En campo de oro, tres candelas, de plata, perfiladas, de azur, y ardiendo, de gules, puestas en faja.

Los originarios de Castilla y radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de gules, tres palos, de oro.

Los Delgado de la villa de Alcobendas tienen, según Jerónimo de Villa: En campo de azur, una cruz llana de oro.

Los de Corella usan: En campo de azur, siete estrellas de oro, puestas una, dos, una, dos y una. Bordura de plata con ocho calderas de gules.

Según Diego de Urbina los Delgado, de la Montaña de Santander, usaron: En campo de gules, una jarra de oro conteniendo unas flores de plata, y bordura de plata, con este lema en letras de azur: "Ave María Gratia Plena".

La casa de Villajimena (Palencia) y los de Almería usan: Escudo cuartelado: 1º, en campo de sinople, un castillo de oro sumado de un águila de sable; 2º, en campo de azur, un tronco nudoso de sinople, puesto en situación de banda, y engolado en bocas de dragones de oro; 3º, en campo de azur, una banda de oro, acompañada en lo alto, de una flor de lis del mismo metal, y en lo bajo, de un creciente de plata ranversado, y 4º, en campo de sinople, cuatro herraduras de plata, puestas dos y dos. Bordura de oro, y en letras de azur el lema "Ave María Gratia Plena".

Los originarios de Galicia y radicados en Madrid y Chile, según Vicente de Cadenas, ostentan: En azur, una cruz, de oro, y en sus extremos, cargada de un águila, de sable.

Los originarios de Madrid y radicados en Potosí, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de gules, seis tercias de oro, puestas en aspa, tres y tres.

Los de Granada, según Francisco Fernández de Béthencourt, usan: En campo de azur, un león de oro, coronado de lo mismo, lampasado de gules, teniendo con la pata derecha una espada de plata y la vaina con la izquierda, la punta hacia abajo. Bordura de oro y en letras de sable: "Deus fecit potentiam in brachio suo".

Otros trajeron: En campo de oro, tres herraduras de azur, puestas en triángulo; partido de plata, con una banda de gules acompañada de dos torres de azur sobre ondas de agua de azur y plata, una en lo alto y otra en lo bajo.

Otros: En campo de plata, una cruz de oro, acompañada de cuatro roeles, de azur.

Otros de este apellido usaron: En campo de plata, un árbol de sinople, frutado de oro, y dos lobos de sable empinados a su tronco.


