Empúries, Ampurias
El linaje Empúries (con sus variantes documentales históricas, dialectales y notariales d'Empúries, Apurias, Ampurias o Empuries) constituye una de las estirpes toponímicas y de nobleza inmemorial más ilustres del Principado de Cataluña dentro de la Corona de Aragón, enraizada en la historia de la casa condal del Condado de Empúries y difundida a través de caballeros y donceles hacia el Reino de Mallorca, el Reino de Valencia y la Corona de Castilla a lo largo de la época medieval y la época de la Monarquía.
Procede directamente del topónimo milenario Empúries (Ampurias), derivado del sustantivo griego clásico Emporion («puerto comercial», «mercado» o «plaza de comercio»), fundado como colonia focense en el golfo de Roses (comarca del Alt Empordà, Girona).
La forma latina Emporiae evolucionó en romance catalán medieval a Empúries, dando nombre al histórico condado carolingio y a la comarca del Empordà.
La forma castellanizada Ampurias y las variantes notariales y fonéticas arcaicas como Apurias o d'Apurias responden a transcripciones paleográficas y adaptaciones fonéticas registradas en censos bajomedievales y protocolos de frontera.
La casa condal de Empúries, documentada desde el siglo IX en el marco de la Marca Hispánica, ejerció la soberanía feudal sobre amplias demarcaciones del noreste catalán (Castelló d'Empúries, Sant Martí d'Empúries, Peralada y valles aledaños).
Dice Salazar de Castro que los condes de Ampurias “no reconocían” a ningún príncipe. Usaban el título de condes por la gracia de Dios, batían moneda, creaban notarios, armaban caballeros, imponían gabelas y tributos a sus súbditos y le concedían gracias y fueros, teniendo todas aquellas prerrogativas que los príncipes absolutos y libres de España. Por eso, el Cardenal Hugo Cándido, legado apostólico, en la data de una decisión hecha en el Concilio de Girona del año 1068, dice que se celebró “regnantibus in Cathalonia principibus Reymundo Berengario Barcinonae et Poncio Empuriarum comitibus”.
De las ramas colaterales, segundones e infanzones vinculados al servicio militar y al alodio condal emanaron familias que adoptaron el topónimo como apellido hereditario de solar conocido (d'Empúries / Apurias), estableciendo casales en Girona, Figueres, Besalú y Barcelona.
En los censos y fogatges catalanes de 1497 y 1553, constan inscritas diversas familias de este apellido en comarcas de Girona, Tarragona y Barcelona, ostentando la condición de hombres de paraje y ciudadanos honrados.
Caballeros de la órbita de los condes de Empúries participaron en la conquista de Mallorca en 1229 con el rey Jaime I, recibiendo caballerías y tierras en el Llibre del Repartiment, avecindándose en Palma y comarcas foráneas.
En los repartimientos y censos bajomedievales constan miembros del linaje avecindados en la Plana de Castellón, Sagunto y Valencia, ocupando cargos de jurados y procuradores de rentas reales.
Oficiales y marinos del linaje sirvieron en las armadas de la Corona de Aragón durante las expediciones mediterráneas de los siglos XIV y XV.
Miembros de la estirpe concurrieron y tuvieron asiento en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña celebradas durante los siglos XVI y XVII.
Caballeros de este apellido obtuvieron confirmaciones de nobleza de sangre y privilegios de Caballero del Principado de Cataluña reconocidos por la Corona.
Probaron su legitimidad, nobleza y limpieza de sangre para ejercer cargos de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, así como para ingresar en órdenes de caballería y corporaciones nobiliarias.
Armas
Según F.X, de Garma y Durán traían: Fajado de oro y gules, de seis piezas.
La casa de Poncio Hugo, conde de Ampurias, que casó con doña Teresa Fernández de Lara, ostentaba: Escudo de oro, con un águila exployada y coronada, de su color natural, con el pecho cargado de un escudete de gules, con tres palos de oro.
Juan Francisco de Hita dice que otros de la casa de los condes de Ampurias traen: Escudo de plata, con una faja de sable, cargada de tres billetes de oro.


