Enveja
El apellido Enveja (o su variante gráfica antigua Envexa) es un linaje extremadamente minoritario y singular en el ámbito peninsular. A diferencia de otros apellidos cuya trayectoria está ampliamente documentada en los grandes armoriales, el análisis de Enveja requiere una aproximación crítica desde la filología, la toponimia y la evolución de los registros parroquiales.
El término enveja (en catalán) o enveja/envexa (en gallego y portugués antiguo) se traduce literalmente como "envidia". Sin embargo, en la antroponimia e hidronimia medieval, es sumamente infrecuente que un apellido de arraigo familiar proceda directamente de un defecto abstracto o un insulto, a menos que se tratara de un apodo (cognomen) muy específico que terminara fosilizándose.
Geográficamente, existe una altísima probabilidad de que "Enveja" sea una variante fonética o una transcripción errónea tardía (siglos XVI al XVIII) del apellido pirenaico Enveig (procedente de la Alta Cerdanya). En la documentación eclesiástica manuscrita, la terminación -eig o -eitg a menudo se confundía, castellanizaba o adaptaba a la grafía local, derivando en Enveja.
En la península existen microtopónimos (fincas, riachuelos, cerros o masías) denominados "La Enveja" o "L'Enveja". En estos casos, el nombre del lugar no solía hacer referencia al sentimiento, sino a una corrupción lingüística de términos prerromanos o árabes vinculados a la orografía (como muga o frontera, u hondonadas de agua), o bien a tierras que, por su alta fertilidad o excelente solana, eran calificadas popularmente por los vecinos como "la envidia del lugar". Los naturales de dicha propiedad o paraje adoptaban el nombre al trasladarse a núcleos urbanos.
No se puede descartar por completo el uso de Enveja como un sobrenombre medieval otorgado a alguien que poseía un bien muy codiciado o que manifestaba un carácter altivo, fijándose posteriormente como apellido hereditario en los censos del sur peninsular o de la Corona de Aragón.
Los registros censales históricos e instituciones como el Instituto Nacional de Estadística (INE) demuestran que es un apellido de una frecuencia extraordinariamente baja, casi en vías de desaparición en su forma exacta con "j".
Históricamente, los pocos focos donde se detecta la presencia de este apellido o sus variantes directas se concentran en:
Muy vinculado a las mutaciones gráficas de los apellidos de origen ultrapirenaico y de la Cataluña Norte tras los movimientos migratorios de los siglos XVI y XVII.
Registros aislados en Andalucía oriental y Murcia, donde a menudo los apellidos de origen catalán o aragonés sufrían adaptaciones fonéticas muy profundas por parte de los escribanos castellanos.
Armas
En campo de azur, seis bezantes de oro, puestas en dos palos.


