Erre, Herre
El análisis del apellido Herre en la provincia de Valladolid (Castilla y León, España) revela un fenómeno genealógico sumamente específico. Al situarlo en el corazón de la Meseta Norte castellana, el apellido deja de ser una incógnita para desvelarse bajo dos realidades históricas muy concretas: una fijación notarial arcaica (variante de Herrero) o una mutación de origen vasco-navarro.
En el castellano antiguo de Castilla y León, la palabra herre (o ferre) designaba específicamente al cereal que se cortaba en verde para alimento de las caballerías. El apellido pudo nacer en tierras vallisoletanas como un apodo toponímico o profesional para el agricultor o comerciante dedicado a este cultivo estratégico.
En localidades históricas de la provincia de Valladolid (como Medina del Campo, Peñafiel o la propia capital), era habitual que una persona naciera registrada como Herre, se casara como Herra y sus hijos fueran inscritos como Herrero. La grafía Herre logró independizarse y quedar "congelada" solo en unas pocas líneas biológicas.
Armas

En campo de gules, un palo, de oro, cargado de un árbol, de sinople.


