Fabregat
El apellido Fabregat es un linaje antiguo y de notable relevancia histórica, con un arraigo profundamente vinculado a los territorios de la antigua Corona de Aragón, especialmente en Cataluña y el Reino de Valencia.
Proviene del latín fabricatus, participio del verbo fabricare (fabricar, forjar). En el contexto medieval, fabregat indicaba un lugar donde existían fraguas, herrerías o talleres metalúrgicos, o bien hacía referencia al hijo o descendiente de un herrero (faure o fabre).
Se registran núcleos muy antiguos en la zona de la Cataluña Vieja (especialmente en las comarcas de Osona, el Ripollès y el Empordà), desde donde se expandió hacia el sur durante los procesos de reconquista y repoblación.
El apellido aparece documentado desde los albores de la Edad Media. Miembros de esta familia destacaron en la administración local, la Iglesia y las armas. Figuran ciudadanos honrados y caballeros con este apellido en las distintas Cortes catalanas celebradas a lo largo de los siglos XIV al XVIII.
Con las campañas del rey Jaime I de Aragón en el siglo XIII, caballeros y repobladores de este linaje se asentaron en tierras valencianas. El apellido quedó registrado en los "Fogatges" o censos de la época (conocidos como los Repoblament): Se constata la presencia de familias Fabregat en Castellón de la Plana (1398), Catí (1294-1350), Morella (1396) y Santomás (poblado de la zona del Maestrazgo, 1396). Con el tiempo, el Maestrazgo castellonense y las tierras del Ebro se convirtieron en uno de los focos de mayor densidad del apellido.
Armas

Los de Cataluña usan: En campo de plata, una cruz llana de gules cantonada de cuatro losanjes de azur.

Otros: En campo de oro, dos fajas de gules; en punta una caldera de sable.

Otros: En campo de oro, y moviente del flanco siniestro, un brazo extendido, de carnación, con un pez en la mano.

Los de Cataluña, radicados en La Habana (Cuba), traen: En campo de oro, un león alado, de gules.


