Fabres
El apellido Fabres (frecuentemente escrito Fabrés con tilde en castellano) es un linaje noble y de notable antigüedad en los territorios de la antigua Corona de Aragón, con sus núcleos originarios más destacados en Cataluña. Desde allí se extendió hacia el Reino de Valencia, las Islas Baleares y, en época moderna, tuvo una notable proyección en Hispanoamérica (especialmente en Chile).
El apellido comparte la misma raíz filológica que variantes como Fàbrega, Fàbregues o Fabrer. Deriva de la voz latina fabrica o del plural medieval fabricas, que en el romance catalán dio lugar a fàbregues o fabres (antigua forma contracta o dialectal para referirse a las herrerías, fraguas o talleres metalúrgicos). Tiene, por tanto, un doble carácter toponímico (para quienes procedían de parajes o masías llamadas Les Fabres) y de oficio (asociado originariamente a los maestros de la forja).
Las casas solares más antiguas y documentadas se sitúan en el Principado de Cataluña, con especial relevancia en las provincias de Barcelona (comarcas del Bages, Anoia y el Penedès) y Girona.
Durante los siglos XV al XVII, miembros de la familia Fabrés constan inscritos en los estamentos de Ciudadanos Honrados y en el brazo militar, participando activamente en las Cortes del Principado y en el gobierno municipal de Barcelona.
El apellido se incorporó al Reino de Valencia durante las olas de repoblación medievales. Se registra su presencia en los censos (fogatges) de los siglos XIV y XV, especialmente en las comarcas del norte de Castellón y en la propia ciudad de Valencia, donde algunas ramas se entroncaron con la burguesía comercial y la pequeña nobleza local.
En el siglo XVIII, una rama de los Fabrés de Cataluña pasó a América, asentándose en Chile. Allí fundaron una familia de gran relevancia política, académica y social durante los siglos XIX y XX, destacando figuras como el jurista y político José Clemente Fabres.
Armas

En gules, una torre, de plata, acompañada en lo alto de dos estrellas del mismo metal.


