Farinós

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El apellido Farinós es un linaje de origen catalán-valenciano que goza de una antigüedad respetable y una vinculación histórica profundísima con las tierras del antiguo Reino de Valencia, donde se estableció desde la época de la Reconquista.

Etimológicamente, el apellido procede de la voz catalana farinós, que significa "harinoso" o "relativo a la harina".

Se trata de un apellido de origen ocupacional (o un sobrenombre profesional convertido en hereditario). Se aplicó originalmente en la Edad Media al maestro molinero, al comerciante que regentaba la venta de harina o al panadero. El polvo blanco de la harina que impregnaba las ropas de estos artesanos dio origen al apodo familiar, el cual terminó consolidándose como apellido o denominando a las masías y molinos que regentaban.

Aunque los filólogos e historiadores sitúan las raíces lingüísticas y los primeros núcleos del apellido en Cataluña, el linaje cobró su verdadera notoriedad histórica en el Reino de Valencia.

Los caballeros y repobladores de este nombre pasaron a las tierras valencianas integrados en las huestes del rey Jaime I el Conquistador y en las posteriores olas migratorias de los siglos XIII y XIV. En los censos de las llamadas Casas de Repoblación (fogatges del repoblament), se constata la presencia de familias Farinós en: Silla (Horta Sud) – Registrados en el año 1308. Valencia (la capital) – Registrados entre 1354 y 1373. Castellón de la Plana – Registrados en 1398. Moncada (Horta Nord) – Registrados a principios del siglo XV.

Con los siglos, el apellido fijó su principal feudo y densidad familiar en las comarcas de L'Horta de València (tanto del Norte como del Sud) y en el Camp de Túria, donde hoy en día sigue estando extraordinariamente concentrado.

A lo largo de los siglos XV al XVIII, los Farinós destacaron en la vida civil y económica valenciana, vinculados en muchos casos a la propiedad de la tierra, molinos hidráulicos y al gobierno municipal como jurados o justicias.

Miembros de este linaje elevaron expedientes de hidalguía y probaron su nobleza para ingresar en el estamento militar y ejercer cargos en la administración foral. En la ciudad de Valencia, varias ramas familiares emparentaron con la burguesía adinerada y la baja nobleza local, extendiéndose también hacia localidades de la Ribera Alta y la Safor.


Armas

Escudo de armas

En campo de azur, nueve roeles o montones de harina, puestos en forma de aspa, por alusión a su apellido, y en los huecos cuatro cruces de oro floreteadas.

Escudo de armas

Los radicados e Cádiz: En campo de oro, dos águilas, de sable, linguadas de gules y puestas en faja.

Escudo de armas

Los radicados en Murcia: De plata. Bordura de gules con ocho panelas, de oro.

Escudo de armas

Otros: En campo de plata, tres matas de sinople, puestas en palo y un poco más grande la del centro.