Fariola
El apellido Fariola es un linaje antiguo de notable singularidad y con una personalidad histórica muy definida. Presenta una naturaleza geográfica y lingüística fascinante, caracterizada por un origen principal radicado en el norte de Italia (donde ostentó consideración noble), desde donde se expandió hacia la Península Ibérica y América Latina, cruzándose ocasionalmente con formas microtoponímicas del noroeste español.
La mayoría de los filólogos sitúan su origen en las regiones septentrionales de Italia. Deriva de una evolución fonética y diminutiva de antiguos nombres de pila medievales o apodos basados en el término latino farina o farius. El sufijo diminutivo eufónico -ola (muy común en el norte de Italia y en el ámbito catalán/galaico) le otorgaba el significado original de "pequeña harina" o hacía referencia a una finca agrícola de dimensiones modestas dedicada al cultivo del cereal.
En el italiano medieval, una fariola o ferraiolo era un tipo de capa o manto corto tradicional utilizado por la burguesía y los clérigos. El apellido pudo nacer como un apodo profesional para el artesano encargado de confeccionar estas prendas o para el individuo que la portaba con distinción.
Los registros históricos más antiguos y documentados de este linaje sitúan sus solares de mayor relevancia en el norte de Italia, concretamente en las regiones de Lombardía y el Piamonte. En estas regiones, los Fariola formaron parte de la burguesía honrada y la baja nobleza de toga y espada, desempeñando cargos en la administración de justicia, la diplomacia y el comercio transalpino. Desde el norte de Italia, varias ramas se desplazaron hacia Suiza meridional (cantón del Tesino) y Francia durante los siglos XVI y XVII.
La presencia del apellido en España se documenta a partir de la Edad Moderna, vinculada a la llegada de comerciantes, militares y técnicos procedentes de los estados italianos bajo la órbita de la Monarquía Hispánica. Estas ramas se asentaron principalmente en las grandes plazas comerciales del litoral mediterráneo y en la corte de Madrid. Posteriormente, el apellido dio el salto al continente americano.
En la actualidad, Fariola es considerado un apellido relativamente poco común y de baja densidad, manteniendo una distribución muy ligada a sus movimientos históricos: Italia conserva sus núcleos tradicionales en el norte del país (Lombardía, Piamonte) y en la zona central.
En España presenta una frecuencia muy escasa, registrándose de forma muy dispersa en pequeños núcleos familiares en Cataluña (provincia de Barcelona), la Comunidad de Madrid y Andalucía, asociados a los flujos migratorios de los dos últimos siglos.
En el ámbito Internacional cuenta con un arraigo significativo en países de América Latina (especialmente en Argentina, Uruguay y Brasil) debido a la gran corriente migratoria italiana y europea de finales del siglo XIX y principios del XX, donde la grafía quedó fijada de forma invariable.
Armas

En campo de azur, un cabrío, de plata.


