Farrapeira
El apellido Farrapeira es un linaje de extraordinaria singularidad y muy escasa frecuencia. A diferencia de los apellidos patronímicos o heráldicos más comunes, posee un origen marcadamente toponímico y geográfico, profundamente ligado a las tierras del noroeste de la Península Ibérica, concretamente a la región de Galicia.
Proviene del vocablo gallego farrapo (trapo, harapo o pedazo de tela viejo), que en el ámbito de la microtoponimia popular se utilizaba de forma figurada. El término Farrapeira se aplicaba históricamente a terrenos escabrosos, de maleza densa, matorrales deshilachados o parcelas de tierra irregulares y de poco valor agrícola que, a la vista, recordaban a un conjunto de harapos o telas rotas. También podía designar un lugar expuesto a vientos fuertes donde la vegetación o las vestimentas sufrían desgaste. Sigue la regla de los apellidos toponímicos: se asignó originalmente a los individuos o familias que eran naturales, residían o poseían tierras en un paraje o aldea llamado A Farrapeira.
Al tratarse de un apellido toponímico gallego, su origen se encuentra diseminado en la rica microtoponimia de las provincias gallegas.
Existen varios lugares y aldeas menores que llevan este nombre en Galicia, destacando focos en: La provincia de Ourense (donde existen parajes y entidades menores con este nombre) y la provincia de Pontevedra.
A partir de estos núcleos rurales, los portadores del apellido se desplazaron hacia los centros urbanos gallegos y, posteriormente, hacia otras regiones del norte y del centro de la Península Ibérica durante las migraciones internas de los siglos XIX y XX.
Armas

En campo de gules, una faja, ondeada, de azur.


