Farriola
El apellido Farriola es un linaje de extraordinaria singularidad y muy escasa frecuencia. Se trata de una variante morfológica —en este caso, feminizada o singularizada localmente— que pertenece al mismo tronco histórico, lingüístico y geográfico de los apellidos catalanes Farriol y Farriols (o sus equivalentes con e, Ferriol).
Deriva del latín medieval ferreolus, que es el diminutivo de ferreus ("pequeño hierro" o "de hierro"). La terminación en -a responde a un fenómeno de fijación toponímica o familiar muy concreto. En Cataluña, era habitual que las masías o propiedades rurales tomaran el nombre del propietario original adaptándolo al femenino (por ejemplo, la masía de la familia Farriol pasaba a ser conocida popularmente como "La Farriola"). Con el tiempo, los nacidos o residentes en dicha finca adoptaban el nombre del predio como apellido. Dependiendo del contexto medieval, hacía referencia a una pequeña explotación de mineral de hierro, a una herrería rural o bien a un terreno rico en este metal.
Las casas originarias de este tronco familiar se sitúan en la Cataluña Vieja, con focos históricos documentados en las comarcas prepirenaicas y en las provincias de Girona y Barcelona.
A diferencia de la forma pluralizada Farriols (que se consolidó masivamente para designar a los miembros de la familia), la grafía Farriola quedó como una ramificación menor, fijada en los registros parroquiales y notariales a partir de los siglos XVI y XVII por el criterio de los escribanos locales o por la herencia directa del nombre de una masía familiar.
En la actualidad, Farriola es considerado un apellido extremadamente raro o residual: Cuenta con un número de portadores muy reducido. Su presencia es casi testimonial y se registra principalmente en Cataluña (focalizado en la provincia de Barcelona) debido a la absorción de las variantes menores por las formas ortográficas mayoritarias o normativas a lo largo del siglo XX.
Debido a los flujos migratorios de los siglos XIX y XX, la grafía se encuentra de forma muy dispersa en algunos países de América Latina, donde los registros civiles americanos fijaron la ortografía de los inmigrantes de manera invariable.
Armas

En campo de oro, una torre, de su color, acompañada de dos árboles, de sinople.


