Farré
El apellido Farré (a menudo registrado con o sin el acento gráfico según la región o la época) es un apellido de origen profesional muy antiguo y prestigioso, estrechamente vinculado a las tierras de habla catalana y occitana.
Se trata de una variante dialectal y fonética del apellido Ferrer. Deriva directamente de la evolución de la voz latina ferrarius, que a través del catalán occidental (especialmente en las comarcas pirenaicas, leridanas y de la Franja de Aragón) e influenciado por el occitano gascón, se transformó en farrer o farré.
Al ser un apellido de oficio, múltiples familias en diferentes valles de los Pirineos y comarcas catalanas adoptaron este sobrenombre de manera independiente a partir de los siglos XI y XII, sin que exista un parentesco único entre todas las ramas.
Los solares más antiguos documentados de este apellido se sitúan en las comarcas de la Alta Ribagorza, el Pallars, el Alto Urgel y la provincia de Lérida en general. Desde estas zonas de montaña, el apellido se expandió con fuerza hacia el sur a medida que avanzaba la Reconquista y las posteriores migraciones internas.
En los Fogatges (censos de hogares) catalanes de los siglos XIV, XV y XVI, el apellido Farré (u ortografiado Farrer) aparece profusamente documentado en villas de Lérida, Tarragona y Barcelona, consolidándose como una de las familias preclaras del ámbito rural y artesanal.
Algunas ramas que pasaron al Reino de Aragón (asentándose en las provincias de Huesca y Zaragoza) probaron su condición de infanzones ante la Real Audiencia de Zaragoza durante los siglos XVII y XVIII, obteniendo el reconocimiento de sus privilegios de nobleza de sangre.
Armas

En campo de sinople, un castillo de oro, con dos niños delante de la puerta que se dan la mano. Bordura de azur, con este lema en letras de oro: "Custodit nos fraternus amor".


