Feria
El apellido Feria es un apellido de origen toponímico de gran antigüedad y prestigio histórico en España. Su trayectoria está íntimamente ligada a la alta nobleza de la Corona de Castilla y a la historia de la provincia de Badajoz, en Extremadura, desde donde se expandió con fuerza hacia Andalucía y, posteriormente, hacia el continente americano.
El apellido nació para designar a los señores y pobladores originarios de la villa de Feria, un municipio histórico situado en la provincia de Badajoz (Extremadura). Quienes comenzaron a portar este apellido a partir de los siglos XIII y XIV eran caballeros que habían recibido tierras o el señorío de dicha villa, o bien repobladores que tomaron el nombre de su lugar de origen al desplazarse a otras regiones.
El rey Enrique III de Castilla concedió la villa de Feria a Gomes Suárez de Figueroa, maestre de la Orden de Santiago. A partir de ese momento, la villa se convirtió en el corazón del poder de este linaje.
En 1460, el rey Enrique IV otorgó el título de Conde de Feria a Lorenzo Suárez de Figueroa. Más tarde, en 1567, el rey Felipe II elevó el título a la categoría de Ducado de Feria, con Grandeza de España, para el quinto conde, Gómez Suárez de Figueroa. El impresionante Castillo de Feria (Badajoz) sigue siendo hoy el símbolo monumental de aquel poder.
Debido al poder y las posesiones de la Casa de Feria, muchas ramas secundarias, criados y vasallos de las tierras del ducado se trasladaron a las vecinas provincias andaluzas (especialmente a Huelva y Sevilla), consolidando el apellido en el sur de España.
Armas

En campo de oro, un roque, de gules. Bordura de gules con cuatro roques, de oro.


