Fernando
El apellido Fernando es un linaje noble de notable antigüedad y prestigio en la península ibérica. Aunque por su naturaleza patronímica cuenta con diferentes solares independientes en Castilla, Portugal y Navarra, tuvo una difusión histórica de gran relevancia en los territorios de la Corona de Aragón, especialmente en el Reino de Aragón (provincias de Teruel y Zaragoza) y en el Reino de Valencia.
Se trata de un apellido de carácter antroponímico y patronímico. Deriva directamente del nombre propio de origen germánico Fernando (fijado en el bajo latín como Ferdinandus). El nombre está compuesto por los elementos fardi (viaje, camino o también paz) y nanth (atrevido, valiente o decidido). Su significado global se interpreta comúnmente como «aquel que se atreve en el camino» o «guerrero audaz». Como apellido, comenzó a utilizarse en la Edad Media para designar al hijo, descendiente o vasallo de un caballero o señor feudal que llevaba este nombre de pila, consolidándose como linaje hereditario con el paso de las generaciones.
n el Reino de Aragón, el apellido Fernando cuenta con una trayectoria caballeresca muy antigua. Las casas solares más destacadas se situaron en el sur y centro del reino, concretamente en la villa de Mosqueruela (Teruel) y en la ciudad de Daroca (Zaragoza).
Los Fernando de estas zonas probaron repetidamente su condición de infanzones e hidalgos ante la Real Audiencia de Aragón en los siglos XVI, XVII y XVIII.
Miembros de este linaje ocuparon los cargos de justicia, jurados y almutafes en sus respectivas municipalidades, gozando de las exenciones propias del brazo noble.
El apellido pasó al Reino de Valencia en diferentes oleadas durante los siglos XIII al XV. Los censos y fogatges medievales documentan la presencia de familias con este apellido (así como su variante gráfica medieval Ferrando) en localidades como: Morella (1306-1345), Valencia (1354-1373), Cullera (1373) y Castellón de la Plana (1398)
Armas

En campo de sinople, un puente de tres ojos, de oro.


