Ferrada
El apellido Ferrada es un linaje noble y antiguo de origen toponímico, muy vinculado a la historia militar y a los procesos de reconquista y repoblación en la península ibérica.
El apellido tiene una clara raíz toponímica y deriva del latín ferrata, que significa "herrada", "cubierta de hierro" o "lugar donde hay hierro" (en alusión a herrerías, minas de hierro o fortificaciones reforzadas con este metal).
Existieron diversos solares primitivos independientes. Se registran casas muy antiguas en Galicia (donde existen topónimos como A Ferrada), Asturias, Cantabria y en el Reino de Aragón.
Desde sus solares del norte peninsular, miembros de este linaje pasaron como caballeros reconquistadores a Extremadura, Andalucía y el Reino de Valencia, donde el apellido se asentó y dejó profunda huella.
En la Corona de Aragón, el apellido se documenta desde fechas tempranas. En el Reino de Valencia, se registran familias Ferrada (a menudo alternando formalmente en la documentación antigua con la grafía Ferrada o Ferriada) en los censos de repoblación (morabetins) de los siglos XIII y XIV, tras la conquista de Jaime I. Se constata su presencia en localidades como Orihuela (1300-1314), Castellón de la Plana (1398) y Villarreal (1415).
Durante los siglos XVI y XVII, varias ramas del apellido Ferrada pasaron al Nuevo Mundo. Una de las líneas más célebres y documentadas se estableció en Chile, fundada por el capitán español Juan de Ferrada, natural de Extremadura, quien llegó a tierras chilenas a finales del siglo XVI, dejando una numerosísima descendencia que desempeñó cargos militares y capitulares.
Armas

En campo de plata, sobre ondas de azur y plata, una gaviota.


