Frutos

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El apellido Frutos (o su variante familiar de Frutos) es un linaje histórico de origen patronímico y devocional, profundamente arraigado en la historia de la reconquista y la repoblación de la Meseta Central castellana.

Proviene directamente del nombre de pila Frutos (del latín Fructus, que significa literalmente "fruto", "rendimiento" o "éxito"). Su adopción masiva como nombre de pila y posterior apellido en la Edad Media se debe por entero a la devoción a San Frutos (642-715), el santo ermitaño que vivió en las hoces del río Duratón y que hoy es el venerado patrón de la diócesis y provincia de Segovia.

Durante los siglos XI al XIII, las tierras de Segovia y el sur del Duero fueron intensamente repobladas. Los hijos de los hombres bautizados como Frutos en honor al santo local adoptaron el nombre de su padre de forma hereditaria, estabilizando el apellido (a menudo anteponiendo la partícula de para indicar filiación: de Frutos).

El epicentro absoluto del apellido es la provincia de Segovia, seguida muy de cerca por provincias limítrofes como Valladolid, Burgos y Soria. Prácticamente todas las ramas del apellido en el mundo hispánico remontan su genealogía medieval a este foco emisor segoviano.

Debido a los flujos demográficos históricos, el apellido se extendió con fuerza hacia Madrid (vía inmigración interna) y hacia el Reino de Murcia y el sur de Alicante durante las repoblaciones de la Baja Edad Media.

Cuenta con una amplísima difusión en América Latina (especialmente en México, Argentina, Colombia y Paraguay), llevado por los colonos castellanos a partir del siglo XVI.


Armas

Escudo de armas

En campo de gules, una cruz de oro, y en los vacíos o huecos que hace, una venera de plata. Bordura de oro.

Escudo de armas

Otros: En campo de gules, una ballesta de oro.

Escudo de armas

Otros: En campo de gules, una cruz de oro con las puntas vueltas, acompañada, en sus huecos, de cuatro veneras de plata. Bordura de oro.