Frías
El apellido Frías es un apellido castellano de notable antigüedad y alcurnia, de origen toponímico. Tomó su nombre de la histórica ciudad de Frías, situada en el norte de la provincia de Burgos (Castilla y León).
El nombre de la localidad (y por ende el del apellido) procede de la evolución fonética de la expresión latina aguas frigidas, que derivó en "aguas frías" y, por contracción y elipsis, quedó fijado simplemente como Frías.
Los primeros en adoptar este apellido fueron caballeros que poseían el señorío de dicha villa o que eran originarios de ella, convirtiéndolo posteriormente en un linaje hereditario.
El apellido está íntimamente ligado a la gran nobleza castellana. El ducado de Frías (creado por los Reyes Católicos en 1492) recayó en la casa de Velasco, una de las familias más poderosas de la España medieval y moderna, Grandes de España.
Desde Burgos, los Frías se extendieron con las campañas militares hacia el sur de la península. Fundaron casas solariegas de gran importancia en Jaén (especialmente en Baeza y Úbeda) y Córdoba, donde sus miembros probaron repetidamente su nobleza en las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada.
Aunque de origen netamente castellano, ramas del apellido Frías pasaron muy pronto a la Corona de Aragón. Se registra su presencia en el Reino de Aragón (con casas infanzonas en Teruel y Zaragoza) y en el Reino de Valencia, donde caballeros de este apellido se asentaron en diversas comarcas tras los procesos de repoblación, asimilándose a la heráldica y costumbres locales.
Bernardino Fernández de Velasco y Mendoza (1454–1512): Primer Duque de Frías, Condestable de Castilla y una de las figuras políticas y militares más influyentes durante el reinado de los Reyes Católicos.
Alonso de Frías (siglo XVI): Jurista y humanista castellano, oidor de la Real Chancillería, célebre por sus tratados de derecho civil.
Armas

Las primitivas del solar de la ciudad de Frías, en la provincia de Burgos: Escudo partido; 1º, de oro, con un madroño de sinople, frutado de gules y un perro de su color atado al tronco, y brochante sobre el todo una banda de gules, y 2º, de azur, con una torre de plata. Bordura general de plata con ocho sotueres de gules.

Algunas ramas de Frías sintetizaron en un solo cuartel esas armas, organizándolas así: De plata, con una banda de gules, y brochante sobre la banda una torre de azur, delante de cuya puerta hay un madroño de sinople y un lebrel blanco, con manchas de sable, atado a su tronco. Bordura general de plata con ocho sotueres de gules.

Otros: De plata, con una torre de azur puesta sobre ondas de agua de azur y plata, y dos leones de oro (que mejor será de su color natural), empinados a los muros de la torre. Bordura general de gules con ocho sotueres de oro.

Otros: De azur, con la torre de plata, cubierta de gules, puesta sobre aguas de azur y plata y acostada de dos leones de oro, nacientes de las aguas. Bordura general de gules con ocho sotueres de oro.

Otros: En sinople, un gallo, cantante, de plata.

Otros traen: En campo de oro, tres bandas, de azur.

Otros traen: En campo de gules, seis roeles, de oro.


