Fustero

Versión de impresión

El apellido Fustero (que en antiguos protocolos notariales, eclesiásticos y registros de fogajes convive históricamente con las variantes Fuster, Fusteros o las formas medievales arcaicas de Fustero o Fusterano) es un linaje noble de una notable antigüedad, rancia solera heráldica y un origen lingüístico netamente aragonés y catalán. Se trata de un apellido de naturaleza primordialmente antroponímica u oficinal (nacido a partir de un oficio de inmenso relieve civil y militar en la Edad Media) cuyas cunas históricas matrices de mayor abolengo radican en el Reino de Aragón y en el Principado de Cataluña, plenamente integrado en la historia de la Corona de Aragón.

En la sociedad medieval, el oficio de fustero no se limitaba a la carpintería menor; los maestros fusteros eran ingenieros esenciales en las campañas militares, encargados de la tala de bosques para abrir caminos, la construcción de puentes provisionales, las estructuras de los castillos y, sobre todo, la fabricación de las complejas máquinas de asedio y torres de madera (fustíbalos, catapultas) necesarias para asaltar las murallas enemigas. Por ello, gozaban de un inmenso prestigio ante los reyes y capitanes. Nació originalmente para designar al maestro o al hidalgo que poseía el monopolio señorial o la dirección de estas obras. Con el paso de las generaciones, el descriptor del oficio perdió su carácter meramente individual y se consolidó como el apellido hereditario de sus descendientes.

Las casas solares y de armas más antiguas documentadas de la grafía exacta Fustero radicaron históricamente en la provincia de Zaragoza (con núcleos de inmenso abolengo en comarcas como el Campo de Borja, Tarazona, las Cinco Villas y Calatayud) y en el sur de la provincia de Huesca. Sus miembros gozaban del rango de infanzones de sangre y naturaleza, lo que les otorgaba el derecho dinástico a labrar su escudo de armas en la piedra de sus fachadas (casas armeras) y la exención total de pagar tributos comunes reales.

Probanzas ante la Real Audiencia: Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, destacados miembros de las diferentes líneas del apellido Fustero pasaron por rigurosos procesos de infanzonía y expedientes de limpieza de sangre ante la Real Audiencia de Aragón (Zaragoza). Estas probanzas eran obligatorias para defender sus privilegios frente al fisco y para ejercer cargos públicos reservados en exclusiva al estamento noble (como jurados del brazo de caballeros y justicias municipales).


Armas

Escudo de armas

En campo de oro, un árbol de sinople, surmontado de una estrella de azur, y un lobo de su color natural, pasante, al pie del tronco.

Escudo de armas

Los radicados en el Señorío de Vizcaya usan: En campo de azur, una rueda dentada, de plata.

Escudo de armas

Los radicados en Madrid traen: En campo de sinople, una fusta, de oro, puesta en palo.