Fábrega
El apellido Fábrega (frecuentemente escrito Fábregas o Fabregas en su variante plural) es un linaje noble y de notable antigüedad, con un origen toponímico profundamente arraigado en Cataluña y con una posterior y destacada proyección en el Reino de Valencia y en América.
El apellido Fábrega deriva de la voz latina fabrica, que originalmente designaba el taller, la oficina o la "fragua" donde trabajaba el faber (el herrero o artesano del metal).
Al tratarse de un apellido toponímico, adoptaron este nombre las familias que eran originarias o poseían tierras en lugares denominados de esta forma (como la antigua parroquia de Santa Maria de Fábregas en la comarca de Osona, Barcelona, o diversas masías y predios medievales vinculados a antiguas herrerías).
Las casas solares más antiguas y documentadas de este linaje se localizan en el principado de Cataluña, especialmente en las provincias de Barcelona (comarcas de Osona y el Bages) y Girona (en el Ampurdán y la Garrotxa). Desde el siglo XIII, miembros de este linaje aparecen registrados en los estamentos civiles y militares del territorio, ocupando cargos de vegueres, alcaldes reales y caballeros.
Con las repoblaciones que siguieron a las campañas de Jaime I, caballeros de las casas feudales de Fábrega se asentaron en tierras valencianas. Los censos y los registros de las Casas de los Repobladores del Reino de Valencia documentan la presencia del apellido en fechas tempranas. Se registran portadores del apellido en la ciudad de Valencia ya en los años 1354 y 1373. También se constata su presencia en el norte del reino, en zonas de la provincia de Castellón, integrándose con el tiempo en las instituciones forales y en la gobernación local.
En el siglo XVIII, una destacada rama de los Fábrega pasó a Panamá y otros puntos de Hispanoamérica. Allí ejercieron altos cargos político-militares para la Corona española, dando origen a una de las familias patricia y de mayor relevancia histórica en la historia panameña.
Armas

En campo de plata, un roble de sinople y dos lobos de sable, pasantes, al pie del tronco. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.

Los de Monells traen: En campo de plata, dos leones al natural peleándose.

Los radicados en Cartagena y pasados a México traen: En campo de oro, dos lazos, de gules, puestos uno encima del otro.


