Garbí, Garví
El apellido Garví (o Garvi, a menudo registrado en la antigüedad sin acentuación gráfica) es un linaje singular, de origen principalmente antroponímico, que cuenta con una trayectoria histórica muy interesante ligada a la Reconquista, las repoblaciones medievales y la posterior dispersión por el levante y el centro de la península ibérica.
La tesis más extendida señala que procede del nombre propio medieval Garwí o Garvís, de raíz germánica (garwa, que significa "listo", "preparado" o "armado"). Sin embargo, debido a la larga convivencia en la península, algunos autores no descartan una influencia mozárabe o la arabización del término a través de la voz garbí (el viento del sudoeste, proveniente del árabe garbí, "occidental"). El nombre propio pasó a usarse como apellido por el sistema de patronímico indirecto (hijo o descendiente de Garví).
En ciertas áreas del antiguo Reino de Valencia y de la Corona de Aragón, se documenta como una variante fonética y gráfica de apellidos occitano-catalanes como Garbin, Garbí o incluso Galví.
En la Corona de Aragón y el Reino de Valencia se constata la presencia de caballeros y repobladores con este nombre desde los siglos XIII y XIV. Tras la conquista de Jaime I, familias de este origen se asentaron en tierras de la Plana y los valles centrales valencianos.
Durante los siglos XV y XVI, coincidiendo con las fases de estabilización de las fronteras interiores y las repoblaciones de las tierras del sur, el apellido echó raíces profundas en las provincias de Albacete (zonas como Hellín o Tobarra) y Cuenca, desde donde se extendió hacia la Región de Murcia y Andalucía oriental (Jaén y Granada).
Miembros de las familias Garví de la zona manchega y levantina iniciaron expedientes de limpieza de sangre e hidalguía ante las Reales Chancillerías para certificar su condición de hidalgos de sangre y quedar exentos de tributos reales.
Armas

Los de Barcelona, según Francisco Xavier de Garma y Durán, traen: En campo de azur, dos fajas gemelas, de plata, acompañadas de tres estrellas de oro, dos arriba y una abajo.

Otros: En campo de sinople, una torre, donjonada y cubierta, de oro.


