Garriga, Sagarriga, Zagarriga
El apellido Garriga es un linaje de indiscutible origen toponímico, con una antigüedad que se remonta a los albores de la Reconquista en el ámbito de la Cataluña Vieja (Catalunya Vella), desde donde se expandió con gran fuerza hacia las Islas Baleares, la Comunidad Valenciana, Aragón y, posteriormente, el continente americano.
El apellido procede directamente del sustantivo catalán e occitano garriga, que designa a la garriga (un ecosistema mediterráneo formado por formaciones vegetales de arbustos de baja altura, donde predomina la coscoja —_quercus coccifera_—, el romero, el tomillo y el lentisco, sobre suelos típicamente calizos).
A su vez, el término deriva del prerromano karrika (roca o piedra). Como apellido toponímico, se asignó originalmente a aquellas familias que poseían, residían o procedían de una masía, predio, término o localidad llamada "La Garriga" (muy abundante en la geografía catalana, siendo el municipio de La Garriga, en la comarca del Vallès Oriental, uno de los referentes más notorios).
Es uno de los linajes más antiguos documentados en los condados catalanes. Ya en el siglo XII y XIII, caballeros y repobladores de este nombre aparecen en las crónicas de la expansión de la Corona de Aragón: Se registraron casas solares antiquísimas y de gran relevancia económica y social en el Vallès, Osona, Girona y el Maresme. Con el tiempo, muchas de estas casas solariegas (las llamadas Masías Garriga) se convirtieron en centros de linajes hidalgos de ciudadanos honrados.
Tras la conquista de la isla por el rey don Jaime I de Aragón en 1229, varios caballeros de este apellido quedaron heredados en tierras mallorquinas. En 1285, Guillermo Garriga prestó juramento de obediencia al rey don Alfonso II de Aragón.
El apellido aparece de forma recurrente en los Censos de Repoblación (fogatges) de los siglos XIII y XIV, asentándose ramas estables en localidades como Sant Mateu, Valencia, Xàtiva, Sueca, Cullera, Gandía, Cocentaina y Orihuela
Cita Mossèn Jaime Febrer, en sus Trovas: "Benito (Benet) Zagarriga, sujeto de muchos bienes en Rosselló (Lérida), y muy estimado del infante D. Fernando, publicó un bando, en el que se ofrecía a pagar los prets a todos los que quisieran ir con él a la conquista de Valencia; y en efecto, juntó treinta peones, que pasaron revista al entrar en el Puig, y con ellos fue talando los sembrados, como langosta". Dejó descendientes en Valencia.
En la actualidad, Garriga es un apellido plenamente vigente y con una distribución geográfica muy definida. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE): La inmensa mayoría de las personas que llevan este apellido se concentran en Cataluña (especialmente en las provincias de Barcelona y Girona). Cuenta también con una presencia significativa en las Islas Baleares y en la Comunidad Valenciana.
Armas

Las de Benito Zagarriga y sus descendientes en Valencia, traen: En campo de plata, un león rampante, de azur.

Los Garriga de Cataluña, traen: En campo de oro, una mata de garriga, de sinople, arrancada.

Otros de Cataluña, según Francisco de Alós de Fontcuberta, usan: En campo de azur, una torre de oro, aclarada y mazonada de sable.

En una rajola (ladrillo) valenciana del siglo XIV, en Castell de Canoves, aparecen estas: En campo de gules, una mata de garriga, de oro, arrancada.

Otros en Valencia ostentan: En campo de oro, una faja jaquelada de plata y gules y acompañada de dos estrellas de azur, una a cada lado.

Los Garriga de la villa de Verges (Girona), traen: En campo de azur, un castillo de oro, aclarado del campo.

Los Garriga de Mallorca traen: En campo de oro, un ciprés de sinople y dos leones de su color, empinados al tronco.

Otros de Mallorca tienen: En campo de plata, tres árboles de sinople, terrasados de los mismo, puestos en situación de faja y el del centro mas alto.

Los Sagarriga de Aragón, traen: En campo de plata, con el jefe de gules y en éste dos aves de oro afrontadas.

Los Garriga de Santiago de Compostela (La Coruña), traen: En campo de plata, un ciprés de sinople y dos leones de su color, empinantes al tronco.


