Garrigós, Garrigosa
El apellido Garrigós es un linaje de indiscutible origen toponímico, cuya cuna histórica y máxima concentración se localizan en la Comunidad Valenciana, estrechamente vinculado a la historia de la reconquista y repoblación del Reino de Valencia por parte de la Corona de Aragón. El apellido Garrigosa es un linaje de origen toponímico con un arraigo histórico y geográfico extraordinariamente focalizado en Cataluña, compartiendo la misma raíz etimológica que los apellidos Garriga y Garrigós, pero adoptando la forma morfológica femenina o colectiva singular.
Se trata de un derivado directo del apellido Garriga, con una evolución fonética y morfológica marcadamente oriental.
El apellido es la forma plural o colectiva de garriga (el ecosistema mediterráneo de arbustos bajos, coscoja y plantas aromáticas que crece sobre suelo pedregoso).
Filológicamente, la terminación -ós funciona en catalán y valenciano como un sufijo aumentativo, colectivo o toponímico (del latín -osus, abundante en). Por tanto, Garrigós designaba originalmente a un "lugar abundante en garrigas" o un terreno de monte bajo. Los primeros en adoptar este apellido fueron los caballeros o repobladores que procedían de un paraje o masía con ese nombre topográfico, o que poseían tierras de esa naturaleza.
Aunque comparte raíz con las casas catalanas de Garriga, el apellido Garrigós consolidó su propia entidad jurídica, solar e histórica en tierras valencianas tras las campañas de Jaime I en el siglo XIII.
Garrigosa diferencia de Garriga, que se dispersó profusamente por toda la geografía de habla catalana y balear, el apellido Garrigosa mantuvo un perfil demográfico mucho más concentrado y discreto, estrechamente ligado a las comarcas de la Cataluña Central y el prelitoral: Las primeras documentaciones estables del apellido nos remiten a las comarcas de l'Anoia, el Penedès y el Bages. Desde la Baja Edad Media y durante los siglos de la época moderna, los portadores de este apellido constan en los libros parroquiales y censos (fogatges) como propietarios rurales, agricultores vinculados a grandes masías y, en algunas ramas urbanas, como menestrales y ciudadanos honrados. Diversas ramas del apellido probaron su arraigo y limpieza de sangre en procesos notariales de la Veguería de Vilafranca y en los archivos eclesiásticos de las diócesis de Barcelona y Vic. Los Garrigosa Garrigosa se registran en Ontinyent-Agullent en 1248, Sollana (1277), Meliana (1379) y El Puig (1379).
Las casas solariegas Garrigós más antiguas y notorias de este linaje se establecieron en las comarcas del sur del Reino de Valencia, con un epicentro muy claro en la villa de Xixona (Jijona) y localidades vecinas de l'Alcoià y el Comtat (como Alcoi e Ibi).
Se encuentra documentado en los censos medievales (fogatges) del Reino. Miembros de la familia Garrigós ocuparon cargos de relevancia local como jurados, alcaldes y justicias en Xixona desde los siglos XIV y XV, defendiendo su condición de ciudadanos honrados e hidalgos.
Desde este foco alicantino, el apellido se extendió hacia el norte de la provincia, la ciudad de Valencia, y posteriormente hacia Murcia y Castilla-La Mancha (especialmente Albacete).
Hoy en día, Garrigós sigue siendo un apellido que mantiene una vinculación geográfica excepcionalmente fiel a sus raíces medievales. Según los datos demográficos del Instituto Nacional de Estadística (INE): La provincia de Alicante sigue siendo el mayor epicentro mundial del apellido, concentrando el porcentaje más alto de personas que lo llevan (con especial arraigo en Jijona, Alcoy, Elche y Alicante capital). Tiene una presencia secundaria pero significativa en las provincias de Valencia, Murcia, Barcelona y Albacete.
Armas

Los de Cataluña, traen: En campo de plata, un nogal, de sinople, arrancado, y con un lobo atravesado a su tronco.

Los de Alicante, traen: En campo de plata, un oso, de su color, con un ramo, de sinople, entre sus manos.

Los de Aragón, traen: En campo de plata, una bota, de sable, con su espuela, de oro.


