Garros
El apellido Garros es un linaje de notable antigüedad y arraigo en el área pirenaica, con una presencia histórica muy destacada tanto en el mediodía francés (Gascuña, Occitania y el Rosellón) como en los territorios de la Corona de Aragón (Cataluña y el Reino de Aragón), desde donde se expandió hacia otras regiones de la península ibérica.
Origen Toponímico (Gascon/Occitano) es la teoría más sólida para la mayoría de las ramas. Proviene de la voz gascona garros, que hace referencia a un terreno abrupto, quebrado, o a un monte o colina (en estrecha relación con el término garric, que designa al roble carrasco o la coscoja). Existen numerosas localidades y topónimos menores en el sudoeste de Francia (como la comuna de Garros en el departamento de Altos Pirineos) que dieron nombre a las familias originarias de esos lugares.
En algunas zonas de Cataluña y Aragón, se ha considerado una evolución fonética y dialectal de nombres propios de raíz germánica o pirenaica medieval, o bien una variante derivada de términos vinculados a la voz garra (referente a la extremidad de un animal o a una característica física), compartiendo en ocasiones tronco común con variantes como Garro o Garrús.
El apellido es especialmente célebre en la región de Gascuña. Históricamente, diversas ramas de este linaje formaron parte de la pequeña nobleza y la burguesía honrada del Bearne y el Armañac, desempeñando cargos de notarios, jurados y magistrados locales. (Como dato histórico-cultural posterior, a esta región pertenecía la familia del famoso aviador francés Roland Garros).
Pasó tempranamente a Cataluña (registrado en localidades de la provincia de Lérida y Gerona) y al Reino de Aragón (especialmente en las comarcas pirenaicas y prepirenaicas de Huesca, como Ribagorza y Sobrarbe). Desde estas zonas, miembros del linaje participaron en las tareas de repoblación hacia el sur durante los siglos XIII y XIV.
En los fogajes y censos medievales del Principado de Cataluña y de Aragón se constatan varias casas solares. Algunos de sus miembros fueron reconocidos como ciudadanos honrados y caballeros, asistiendo a las Cortes de los respectivos reinos.
Armas

En campo de oro, dos lobos de sable, pasantes y puestos en faja, linguados de gules.


