Gascueña

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El apellido Gascueña (o su variante histórica de Gascueña) es un apellido toponímico de gran antigüedad y singularidad en la península ibérica. Su historia y dispersión están íntimamente ligadas a la repoblación de la Meseta Central española durante la Edad Media, con un foco originario muy definido en la provincia de Cuenca (Castilla-La Mancha).

Al ser un apellido de carácter geográfico, procede directamente del nombre de una localidad: la villa de Gascueña, situada en la comarca de la Alcarria conquense (Cuenca).

Durante los siglos XII y XIII, tras la conquista de Cuenca por el rey Alfonso VIII de Castilla, llegaron contingentes de caballeros y pobladores francos y gascones (muchos de ellos a través del Camino de Santiago). Aquellos que se asentaron en la Alcarria fundaron o repoblaron un núcleo al que llamaron Gascueña en honor a su tierra de origen. Cuando los naturales de esta villa se trasladaban a otras ciudades, adoptaban el nombre de su pueblo como apellido hereditario.

El apellido se expandió desde la provincia de Cuenca hacia zonas limítrofes como Guadalajara, Madrid y Toledo. Las ramas que se asentaron en estas capitales e integraron los concejos locales pertenecían al estamento de los hijosdalgo (la nobleza de sangre no titulada).

En los archivos históricos —principalmente en la Real Chancillería de Valladolid y en la Real Chancillería de Granada— constan expedientes de pleitos de hidalguía de individuos del apellido Gascueña que litigaron para defender sus privilegios, exenciones fiscales y la limpieza de sangre correspondiente a su estirpe.


Armas

Escudo de armas

En campo de plata, un árbol, de sinople. Bordura de gules con cuatro puñales, de oro.