Granullás
El apellido Granullas es un linaje toponímico de extraordinaria rareza y bajísima frecuencia en el ámbito de la onomástica hispánica. Desde el punto de vista lingüístico y genealógico, no constituye un apellido de origen castellano tradicional, sino que se trata de una variante fonética, arcaísmo o mutación ortográfica de un célebre apellido de la Cataluña Vieja.
Designaría originalmente a los naturales, repobladores o custodios procedentes de la comarca del Vallès (Barcelona) o de parajes húmedos y fluviales catalogados como "lugar de ranas".
A diferencia de los linajes de la alta nobleza que cuentan con grandes expedientes en las Reales Chancillerías, el apellido Granullas ha sido históricamente un apellido "endémico" o familiarmente muy concentrado.
Las escasas trazas históricas sitúan este linaje en Cataluña y zonas de influencia migratoria histórica de la antigua Corona de Aragón (como el Reino de Valencia).
Mosén Jaime Febrer cita en sus "Trovas": "Estando el Rey D. Jaime I de Aragón, mirando desde una torre del Castillo del Puig, en compañía de diferentes capitanes, dos bergantines que venían viento en popa hacia aquella playa y que el uno avanzaba con mayor velocidad que el otro, temió fuesen de moros de Argel. Pero un noble francés le dijo se sosegase, porque las banderas que traían eran de Mompeller, según él divisaba. A lo que respondió el Rey lleno de gozo: Cert que gran ull has (cierto que tienes muy perspicaz la vista), y le mandó pintase en su escudo por divisa dos ojos en campo de oro". El noble francés, agradecido a la concesión real, apellidándose desde entonces Granullás, apellido que continuaron sus descendientes en Cataluña y Valencia.
Sus portadores pertenecieron de forma tradicional a la burguesía local, a los estamentos gremiales urbanos o a la propiedad de casales agrícolas, manteniendo el apellido vivo a través de líneas de varonía muy estrechas que evitaron su dispersión masiva.
Registra una presencia puramente testimonial, localizándose de manera casi exclusiva en la provincia de Barcelona y, de forma muy puntual, en la Comunidad Valenciana, regiones que históricamente absorbieron los flujos migratorios del interior de las comarcas catalanas.
Armas

Las que quedan dichas, esto es: En campo de oro, dos ojos al natural, puestos en el jefe, en situación de faja.

Según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, tres ranas de sinople, bien ordenadas.


